Maronitas de Chipre confían en apoyo del papa para mantener su identidad
Flora Alexandrou
Nicosia, 30 nov (EFE).- La comunidad maronita de Chipre cree que la primera visita del papa Francisco este jueves al país servirá para lanzar un mensaje de que todas las religiones pueden convivir juntas en fraternidad, como ocurre en esta isla dividida, en la que la mayoría cristiano ortodoxa vive junto a musulmanes y católicos maronitas, y espera que el pontífice apoyará sus aspiraciones a retornar a sus pueblos de origen de los que fueron desplazados tras la invasión turca.
'Esta visita es una señal de amor y fraternidad para todas las Iglesias. Compartiremos nuestra larga experiencia sobre cómo católicos, ortodoxos y musulmanes pueden vivir juntos a pesar de sus diferencias religiosas, y podremos lanzar un mensaje de paz y de comunión al mundo', señaló a Efe el arzobispo maronita de la isla, Selim Sfeir, en la víspera de la visita.
'Compartimos esta tierra con nuestros hermanos musulmanes y debemos reforzar los lazos a pesar de todas nuestras diferencias y desacuerdos, para demostrar al mundo que la convivencia es posible', recalcó Sfeir sobre la peculiaridad de esta isla dividida en la que tras la invasión turca del norte de la isla en 1974 los miembros de la comunidad maronita fueron desplazados junto a los grecochipriotas hacia el sur de la isla.
'Los maronitas de Chipre son un pueblo desplazado' y antes de la invasión vivían en tres pueblos en el norte de la isla, Kormakitis, Asomatos y Karpasia, así como en Ayía Marina, en el distrito de Nicosia, actualmente base militar turca, explicó Sfeir para añadir que la comunidad nunca ha dejado de reclamar poder volver a sus raíces.
También el representante de los maronitas en el Parlamento de Chipre, Yiannakis Mussas, quiere hacer hincapié en esta reclamación.
En declaraciones a Efe, la voz política de esta comunidad cuya presencia en Chipre se remonta a finales del siglo VII cuando tras las invasiones árabes en Siria y el Líbano buscó refugio en la isla, confía en que la visita de Francisco dará un impulso a 'nuestros esfuerzos para mantener nuestra identidad, nuestro carácter y nuestros pueblos'.
'Lo que pedimos es el regreso inmediato de nuestra gente a los pueblos. Porque sin el regreso a sus hogares, sin nuestra tierra, no hay posibilidad de supervivencia para la comunidad maronita', subrayó.
Según Mussa, los maronitas están incluso dispuestos a volver a su tierra bajo el estatus actual de ocupación turca, si se firma 'un acuerdo transitorio hasta que se alcance una solución integral del problema de Chipre'.
A principios del siglo XIV, en Chipre había unos 80.000 maronitas que vivían en 72 pueblos, mientras que hoy en día este grupo religioso cuenta con unas 8.000 personas.
La Constitución de Chipre establece que en la isla hay dos comunidades mayoritarias, la greco y la turcochipriota y tres grupos religiosos: maronitas, armenios y latinos, que en un referéndum tras la independencia de la isla en 1960 eligieron ser parte de la comunidad grecochipriota.
Durante siglos la Iglesia maronita fue la única iglesia oriental que se mantuvo en plena comunión de fe con la Sede apostólica de Roma.
Los maronitas chipriotas están representados en la isla por su propio arzobispo mientras su patriarcado tiene sede en el Líbano.
'Francisco es considerado el Papa de los pobres y desfavorecidos. En consecuencia, creo que dará especial importancia a estas cuestiones' afirmó Mussas.
Durante su visita de dos días a Chipre, se espera que Francisco ponga el acento en el drama de la migración y en relanzar el diálogo con la comunidad ortodoxa. Además, escuchará de sus interlocutores políticos los últimos desarrollos en el histórico conflicto que mantiene la comunidad grecochipriota con Turquía. EFE
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