Más de 100 secuestrados por separatistas armados en Camerún desde noviembre
Nairobi, 12 feb (EFE).- Grupos separatistas armados de las dos regiones anglófonas de Camerún han secuestrado a más de cien personas desde noviembre pasado hasta las elecciones del pasado domingo, denunció este miércoles Human Rights Watch (HRW).
'Los líderes separatistas deberían dar instrucciones claras a sus combatientes para acabar con los crímenes contra civiles', afirmó el director de la organización pro derechos humanos para África Central, Lewis Mudge, en un comunicado.
HRW también acusó a las fuerzas de seguridad de 'no proteger adecuadamente a los civiles de las amenazas de los separatistas y cometer más abusos contra ellos' en el citado periodo.
La oenegé basa estas alegaciones en entrevistas a 55 víctimas y testigos de los abusos perpetrados por los grupos armados separatistas y las fuerzas del orden desde que en noviembre pasado se anunciaron las elecciones del 9 de febrero.
HRW también habló con miembros de la oposición, candidatos electorales y residentes en las regiones anglófonas del Noroeste y Suroeste, además de analizar imágenes satelitales y vídeos para corroborar los testimonios de los testigos.
Al menos 'varias docenas de personas' han muerto en el mencionado periodo en incidentes relacionados con choques entre separatistas y las fuerzas de seguridad, así como entre facciones secesionistas rivales, según datos de la ONU y HRW.
No obstante, admite HRW, resulta 'difícil' la confirmación fiable del número de muertos porque no existe un mecanismo oficial de monitoreo.
Lo que sí está claro es que los separatistas pusieron en el punto de mira a quienes querían participar en los comicios, ya fueran candidatos, funcionarios electorales, activistas o civiles; e incendiaron inmuebles además de amenazar a votantes.
'No todos los que quisieron votar en estas regiones volátiles de camerún pudieron hacerlo en paz y seguridad, y corresponde al Gobierno exigir cuentas a todos los responsables', subrayó Mudge.
Más de seis millones de cameruneses fueron llamados el pasado domingo a las urnas para votar en las elecciones parlamentarias y municipales en un contexto de inseguridad en las zonas anglófonas, que piden la independencia de la mayoría francófona.
El pasado octubre, un diálogo nacional convocado en Camerún para tratar de solucionar las tensiones entre el Gobierno y los separatistas anglófonos concluyó con la recomendación de crear un estatus especial para las dos regiones de habla inglesa del país.
La crisis en las regiones anglófonas, que comenzó en 2016 con protestas pacíficas y reclamos de un uso más igualitario del inglés en tribunales y centros educativos -en una nación en la que el 80 % de la población es francófona-, se recrudeció a finales de 2017.
Ese año, después de que el Ejército reprimiera con dureza protestas a gran escala para celebrar la independencia simbólica de las regiones anglófonas, numerosos grupos separatistas comenzaron a exigir por medio de las armas mayores derechos.
El conflicto en estas regiones, donde viven 3 millones de personas, ha causado unos 3.000 muertos, según el International Crisis Group (ICG), y ha provocado más de 530.000 desplazados, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal que perduró hasta la celebración de un referéndum en 1972, que dio luz verde a su unificación. EFE
EFE