Más de 38.000 etíopes han cruzado a Sudán huyendo de la guerra en Tigray
Nairobi, 23 nov (EFE).- Más de 38.000 refugiados han cruzado en las últimas semanas de Etiopía a Sudán huyendo de la guerra en la región fronteriza etíope de Tigray, informó hoy la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Comisionado del Gobierno de Sudán para los Refugiados 'han registrado, hasta ahora, a 38.637 refugiados', según datos vigentes a fecha del 21 de noviembre, informó hoy OCHA en un comunicado.
Los estados sudaneses de Kassala, Gedaref y Nilo Azul están acogiendo a esas personas, que 'llegan exhaustas de su largo viaje hacia la seguridad, con pocas pertenencias, y necesitan ayuda', indicó la nota.
El plan inicial de ayuda humanitaria en esas zonas contempla la acogida de '50.000 refugiados, que podrían aumentar a 100.000 durante los próximos seis meses si continúan los combates en la región de Tigray en Etiopía', subrayó la OCHA.
El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, anunció este domingo la tercera y 'última' fase de la ofensiva del Ejército etíope para tomar la capital de Tigray, Mekele, y derrocar al rebelde Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), partido en el poder en esa región fronteriza con Eritrea y Sudán.
Tigray, región fronteriza con Eritrea y Sudán, sigue aislada y con las telecomunicaciones cortadas desde el inicio de esta guerra el pasado día 4 por parte del Gobierno central en represalia por un ataque del TPLF a una base del ejército etíope en la región.
Este aislamiento hace muy difícil verificar la información de uno y otro bando sobre el terreno.
Hasta la fecha, el primer ministro, ganador del Premio Nobel de la Paz de 2019, ha desoído los llamados internacionales al cese de las hostilidades y rechaza una negociación con el TPLF para resolver la crisis, que también ha causado cientos de muertos.
El contencioso entre Tigray y el Gobierno federal venía agravándose desde hace meses, con el retraso indefinido de las elecciones generales que se debían celebrar el pasado agosto en Etiopía como punto de inflexión.
Tras la demora de las elecciones por la covid-19, el TPLF celebró el pasado septiembre sus propios comicios parlamentarios, que el Gobierno central tachó de ilegales, de ahí que ahora busque restablecer en Tigray el 'orden constitucional'.
Asimismo, desde el 5 de octubre, fecha en la que teóricamente vencía el mandato de Abiy, el gobierno de Tigray no reconoce autoridad alguna del Ejecutivo federal.
El TPLF dominó la coalición gobernante en Etiopía hasta la llegada al poder del actual primer ministro en 2018. EFE

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