Mas de 60 candidatos al cierre del registro para las presidenciales de Libia
Mohamad abdel Kader
Túnez, 22 nov (EFE).- Cerca de 60 personas han registrado su candidatura para las elecciones presidenciales previstas para el próximo 24 de diciembre en Libia, entre ellas el primer ministro interino Abdelhamid al Debaibah, quien lo hizo anoche horas antes de que hoy se cierre el plazo.
Al Debaidah, un millonario que hizo fortuna gracias a la derrocada dictadura de Muamar al Gadafi, es el último de los grandes políticos en sumarse a una polémica lista de candidatos en la que también figuran el hijo y presunto heredero del tirano, Saif al Islam al Gadafi, y el mariscal Jaifa Hafter, un exmiembro de la cúpula gadafista que se convirtió en opositor en el exilio y a su regreso se ha convertido en hombre fuerte del país.
Las candidaturas de Hafter y de Saif al Islam han levantado una ola de rechazo tanto en las instituciones políticas como militares en el este y el oeste del país, entre ellas la Fiscalía militar que ha exigido a la Comisión Electoral Suprema que las rechace, ya que ambos están acusados de haber cometido crímenes de guerra.
En el caso de Saif al Islam, que pasó seis años en la cárcel tras la caída y asesinato de su padre, existe una orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos delitos de lesa humanidad durante el intento de represión de la revolución que en 2011 desalojó a su progenitor.
A Hafter, la ciudad estado de Misrata, próxima a Trípoli y uno de los principales centros de poder del país, le acusa de crímenes de guerra durante la conquista del sur y el cerco que en 2018 puso a Trípoli con el objetivo de hacer caer al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) impuesto por la ONU en la capital en 2016 durante su anterior fallido plan de paz y reconciliación.
CANDIDATOS VARIOPINTOS
Junto a Al Debaibah, líder del Gobierno nacional de Unidad (GNU) promovido por la ONU en marzo pasado en busca de una solución a una década de conflicto, Al Ghadafi y Hafter, han presentado la documentación requerida líderes de milicias, políticos, empresarios, miembros de los antiguos gobiernos post dictadura, diplomáticos, periodistas y otros ciudadanos procedentes de las tres grandes regiones del país.
Entre ellos el exministro de Interior en el GNA, Fathi Bashaga, el que fuera embajador de Libia ante la ONU en tiempos de la dictadura Ibrahim Al-Dabbashi o Aqilah Saleh, líder del Parlamento democráticamente elegido en 2014, desplazado a Tobrouk y carente de legitimidad desde hace seis años.
También ha presentado sus credenciales Ahmad Maitig, un millonario originario de Misrata, miembro de una familia turca de abolengo, llegada a Libia en los años del Imperio Otomano, vicepresidente del GNA y que fue primer ministro brevemente en 2014, año del inicio de la división en el país.
Igualmente han presentado su candidatura el abogado liberal Ali Zeidane, que fue primer ministro durante la transición (2012), Abdalah Nakir, cabecilla militar de la poderosa ciudad de Zitan, situada en el este del país y hogar de unas de las milicias que lucharon de forma más fiera contra la dictadura en la revolución y el general Mohamad al Sharif, líder de las milicias del oeste que combatieron a Hafter durante la guerra civil (2017-2020).
ELECCIONES EN EL AIRE
Una vez que se cierre este lunes el plazo de registro de candidaturas, el Comisión Electoral debe validarlas en tiempo récord, ya que la campaña debería empezar el próximo 8 de diciembre si se quiere que se cumpla la fecha fijada hace un año por el Foro para el Diálogo Político de Libia (FDPL), un organismo no electo creado 'ad hoc' por la ONU para este nuevo intento de reconciliación.
Sin embargo, las posibilidades de un aplazamiento son aún muy reales, ya que se mantiene viva la fuerte disputa por los requisitos de los candidatos y la ley electoral, aprobada por el Parlamento de Tobrouk -que tutela Hafter- y rechazada por el Senado, que lidera Jalid al Mashri en Trípoli.
Este último insiste en que los comicios serán ilegítimos si no tienen lugar bajo un marco legal consensuado y llama al boicot tanto a los candidatos como a los ciudadanos, que deben igualmente registrarse y lograr una tarjeta electoral para poder ejercer su derecho.
Uno de los puntos más polémicos es la obligación de haber dejado cualquier cargo público tres meses antes de la consulta, algo que en el caso de Hafter hizo en septiembre al ceder el mando del Ejército, pero que no hizo Al Debaibah, quien es primer ministro interino.
Junto a las presidenciales, las primeras desde la independencia de Italia en 1951, están convocadas las legislativas en la misma fecha, para las que ya hay más de 1.300 candidaturas. EFE
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