May y Johnson sometieron al fucionariado a una 'intensa presión' en el Brexit
Londres, 15 may (EFE).- El primer ministro británico, Boris Johnson, y su predecesora, Theresa May, pusieron bajo una 'intensa presión' al equipo de funcionarios encargado de gestionar la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), al amenazar con saltarse la legalidad y evitar defenderles frente a los ataques de los medios.
Así lo reveló hoy un informe del laboratorio de ideas Institute for Government a partir de los testimonios de funcionarios y asesores ministeriales, que contaron cómo su trabajo se vio obstaculizado por las divisiones en el Gobierno de May, sus dificultades para obtener el apoyo del Parlamento durante la negociación del Brexit y las posteriores maniobras de Johnson para materializar la salida.
La investigación recoge cómo el proceso para negociar la salida de la UE reveló las dificultades de altos funcionarios para confrontar la posición de algunos ministros y alertarles de las implicaciones que podría tener no tomar ciertas decisiones que los expertos consideraban clave.
Se habla específicamente de cómo Johnson 'colocó a los funcionarios en una posición inmensamente difícil al dejar entrever que estaba dispuesto a infringir la ley para sacar al Reino Unido de la UE sin un acuerdo el 31 de octubre de 2019'.
Finalmente Johnson tuvo que claudicar y pedir una extensión del periodo de salida hasta el 31 de enero de 2020, cuando se produjo la retirada del bloque, dando paso a un periodo de transición que finaliza el próximo 31 de diciembre.
Según el informe, el funcionariado 'no pudo influir en el ritmo de la toma de decisiones políticas sobre cuestiones críticas' y la falta de un plan claro por parte de los responsables políticos 'obstaculizó el enorme trabajo de los preparativos prácticos'.
'A medida que creció la indecisión y la división bajo (el Gobierno de) Theresa May, el servicio de funcionarios trabajó arduamente para ofrecer nuevas políticas con la esperanza de mantener contentos a ambos lados del gabinete o utilizar una redacción ambigua para aplazar las discrepancias', señaló el análisis.
MAY PERMITIÓ QUE ROBBINS FUERA 'BLANCO DE ATAQUES POLÍTICOS'
Además, de acuerdo a esta fuente, May permitió que su asesor, Olly Robbins, negociador jefe del Brexit entre 2017 y 2019, 'se convirtiera en blanco de ataques políticos' por parte de medios de comunicación y defensores radicales de la salida del club comunitario.
El informe detalla que la falta de un 'liderazgo político claro' por parte de la 'premier' conservadora provocó que los preparativos prácticos sobre el divorcio de Bruselas 'se retrasaran, dejando al Reino Unido poco preparado antes de los plazos clave'.
Las complicadas gestiones en torno a la situación en que quedaría la provincia británica de Irlanda del Norte tras el Brexit, uno de los principales escollos en las negociaciones entre Londres y Bruselas, también se reflejaron en la investigación.
'Las circunstancias sin precedentes vieron al Gobierno preparado para arriesgarse a sufrir daños importantes en Irlanda del Norte sin un plan claro para minimizarlo', indicó y añadió que el Ejecutivo del también conservador Johnson 'afirmó estar listo para abandonar la UE sin un acuerdo de retirada, pero no abordó ni admitió las implicaciones económicas y políticas para la gente y las empresas de Irlanda del Norte'.
Maddy Thimont Jack, investigadora del Institute for Government, destacó que, pese a todas las dificultades, el proceso del Brexit, 'demostró lo mejor de la administración pública'.
'Logró deshacer una relación de 47 años con la UE en menos de tres años, trabajando bajo una inmensa presión y con plazos extremadamente ajustados', indicó.
Advirtió, sin embargo, de que estas prácticas no se han corregido y que es probable que problemas similares resurjan a medida que se acerca el final del periodo transitorio sin que el Reino Unido y la UE hayan logrado avances en sus conservaciones actuales, según comunicó ayer el Gobierno británico. EFE

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