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Mayor participación y voto ultraderechista, claves del triunfo de Netanyahu

Pablo Duer

Jerusalén, 5 mar (EFE).- Pese a estar a las puertas de un juicio por corrupción, Benjamín Netanyahu ha conseguido uno los mejores resultados electorales en la historia del Likud en Israel, a costa de formaciones ultraderechistas y gracias al aumento de la participación.

Contra todo pronóstico, el partido del primer ministro en funciones israelí ha superado en más de 230.000 votos los obtenidos en los anteriores comicios y ha aventajado con holgura a la alianza centrista Azul y Blanco, de su rival Beny Gantz. Una victoria que se explica a partir de las siguientes claves:

JERUSALÉN Y ALREDEDORES DE GAZA, CRUCIALES

El desglose geográfico de los resultados muestra que Netanyahu triunfó en ciudades clave, como Jerusalén, donde obtuvo 10.000 votos más que en la última cita electoral y su formación se convirtió en la más votada al relegar a la ultraortodoxa Judaísmo Unido de la Torá a un segundo puesto.

Las comunidades israelíes colindantes con Gaza, que las últimas semanas vivieron un repunte de la tensión con el lanzamiento de más de un centenar cohetes hacia Israel, también se decantaron por el Likud, que se impuso en ciudades como Ashdod, Beer Sheva, Ashkelón y Sderot, estas últimas con más del 50 % de los votos y en detrimento de Azul y Blanco y del ultraderechista Israel Nuestro Hogar.

'Estas poblaciones están bajo ataque y en esa circunstancia buscan un líder fuerte, y eso es lo que proyecta Netanyahu para muchos de ellos', explica a Efe Mitchell Barak, experto en opinión pública.

LA DERECHA EXTREMA Y MODERADA, OTRA FUENTE DE APOYO

También se registró un notable aumento de votantes del Likud en los asentamientos judíos de Cisjordania ocupada, donde mejoró en cuatro de las principales colonias por el descenso de la coalición de extrema derecha Yamina.

Sin embargo, al considerar las cifras a nivel nacional, se evidencia que además de hacerse con votos de la ultraderecha, que perdió más de 130.000 en total, hubo otros factores que explican los buenos resultados del Likud.

Según Barak, estos son el incremento de quienes respondieron a la petición de Netanyahu de acudir en masa a las urnas y la captación por parte del jefe de Gobierno de votantes de 'derecha moderada' que habían optado por Azul y Blanco en los comicios anteriores.

'Netanyahu basó su campaña en por qué debe ser el primer ministro de Israel, mientras que el mensaje de Gantz fue por qué Netanyahu no puede seguir en el cargo, sin dar a los votantes ninguna razón de por qué él debería ser quien lo reemplace', agrega el analista.

En su opinión, 'eso puede funcionar para una elección, tal vez para dos, pero definitivamente no para tres'.

La estrategia de Gantz se basó en la acusación que pesa contra el primer ministro por tres casos de corrupción, por los que se sentará en el banquillo el 17 de marzo, lo que parece no haber influido en el apoyo incondicional de sus seguidores, que le ven inocente y consideran que la Justicia conspira en su contra.

ÁRABES-ISRAELÍES, ¿COMIENZO DE UNA NUEVA ERA?

Otra de las principales características de estos comicios fueron los más de 100.000 nuevos votos obtenidos por la Lista Unida, que se asentó como tercera fuerza política y representa a la población árabe de Israel, los palestinos que se quedaron dentro del país tras su creación en 1948 y sus descendientes, y hoy son en torno al 20 % de la población.

Su crecimiento en las urnas se debe, según Barak, no solo a una mayor participación de este sector, sino también al incremento del apoyo por parte de votantes judíos de izquierda que no optaron por las formaciones tradicionales que han perdido más de 140.000 papeletas.

La Lista Unida, que se convirtió en la tercera fuerza en Haifa, al norte del país, y pasó de séptima a cuarta en Tel Aviv, al basar parte de su campaña en este grupo de israelíes judíos que hasta ahora había tenido poca incidencia en sus resultados.

Para el experto, que trabajó como asesor de tres jefes de Gobierno israelíes, 'una de las principales contribuciones de Netanyahu a la democracia fue avivar el comienzo de una primavera árabe-israelí', un sector de la población que, asegura, 'quiere hacerse escuchar, incrementar su participación e involucrarse más en política'. EFE

Fehaciente, fidedigno y fácil. Agencia de noticias multimedia en español.