Menores de 12 años en Bélgica irán al colegio en septiembre en todo escenario
Bruselas, 24 jun (EFE).- Los alumnos de preescolar y de primaria de Bélgica, de hasta 12 años, irán al colegio cinco días por semana a partir de septiembre y de manera presencial incluso en el peor de los escenarios epidemiológicos que contemplan las autoridades, según un plan de educación presentado este miércoles.
Los consejeros de las tres regiones y comunidades lingüísticas con competencias en Educación en Bélgica (la Federación Valonia-Bruselas, Flandes y la Comunidad germanófona) anunciaron un plan conjunto llamado 'Garantizar el derecho a la educación', con cuatro escenarios distintos que pueda arrojar la pandemia de coronavirus.
La medida tiene en cuenta que el riesgo de propagación del virus entre menores de 12 años es menor y se basa en el principio del 'derecho a la educación como condición 'sine qua non' para cada escenario', en un país que ya antes de la pandemia había rebajado de 6 a 5 años la edad de escolarización obligatoria para reducir las desigualdades en función del origen socioeconómico de los niños.
El primer escenario, el 'verde', implica que la situación sanitaria se ha normalizado y todos los alumnos pueden asistir a clase como en la vieja normalidad, si bien es poco probable, pues implica que se disponga de una vacuna o se haya alcanzado la inmunidad de grupo.
El escenario 'amarillo' se correspondería con la situación epidemiológica actual en Bélgica (donde los indicadores están en claro descenso con 93 positivos diarios de media en la última semana), de forma que los alumnos de secundaria irían al colegio cuatro días por semana mientras que el miércoles -en Bélgica jornada de clase reducida- se quedarían en casa con deberes.
Los estudiantes tendrían que llevar mascarilla en los lugares donde no se pueda respetar el distanciamiento físico.
El tercero de los escenarios, el 'naranja', contempla que la pandemia se agrave, de modo que las clases de secundaria se dividirían en dos y se alternarían semanalmente en presenciales y virtuales.
El último de los escenarios, el 'rojo', se refiere a una situación epidemiológica aún más severa, que mantendría el sistema de alternancia para los alumnos de secundaria pero reforzaría los protocolos con normas más estrictas.
Estas fases no serán de aplicación simultánea en todo el territorio, sino que podría depender en función de si ha habido más o menos brotes en una zona u otra, incluso dentro de una misma región.
Si bien son las regiones y comunidades lingüísticas las que deciden, en este caso sincronizadamente, cómo deben reanudarse las clases, será el Consejo Nacinal de Seguridad (CNS) el que dictamine cuándo se pasa de una fase a otra, concediendo 'tiempo suficiente' a los colegios para que puedan adaptarse.
Precisamente, el CNS anunció también este miércoles una nueva actualización de las normas para la desescalada que conciernen a toda la población de Bélgica, país de 11,4 millones de habitantes que acumula 9.772 fallecidos por la COVID-19 sobre 60.898 positivos.
Destaca que no será obligatorio llevar mascarilla, ni siquiera en los comercios, y que la 'burbuja' con la que cada hogar puede tener contacto físico cada semana pasa de diez a quince individuos y a partir del 1 de julio se permitirá un aforo máximo de 50 personas en centros de ocio, piscinas, teatros, casinos o salas de fiestas, a condición de que respete el distanciamiento físico. EFE

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