Miles de fieles lanzan piedras al diablo antes de despedirse de La Meca

Riad, 21 jul (EFE).- Decenas de miles de fieles musulmanes realizaron hoy los rituales del Tashriq, que se celebran durante la festividad de Aíd al Adha, lanzando piedras contra unas columnas que representan al diablo en el valle de Mina, un rito que debe completarse antes de terminar el retiro religioso.

Tras pasar la noche en campamentos, miles de peregrinos se trasladaron al lugar en autobuses custodiados por las autoridades saudíes, que controlaron el flujo de personas e impusieron medidas sanitarias contra el coronavirus, como la distancia de seguridad entre los fieles.

El lanzamiento de piedras contra las columnas de Mina es la continuación del ritual del mismo tipo que se celebró ayer en Al Aqaba, uno de los ritos más importantes del 'hach' o la gran peregrinación a La Meca, y que se alargará durante dos días más.

El proceso de llegada de los fieles 'fue fluido' y 'no se registró ningún incidente que requiriera intervención', dijo, en un comunicado, el comandante de monitoreo y control de la zona de lapidación, coronel Jaled al Otaibi.

Antes del estallido de la pandemia, en el ritual del lanzamiento de guijarros contra las columnas de las tentaciones solían producirse estampidas, incluso mortales, pero con las restricciones impuestas a partir de 2020 no se han registrado este tipo de incidentes.

Incluso el ministro de 'hach' y 'umra' (peregrinación mayor y menor a La Meca), Isam bin Saad bin Said, se trasladó 'a la zona de lapidación en Mina para supervisar las operaciones de agrupamiento y transporte', según una nota de su departamento.

Con la festividad del Aíd al Adha, que se inició ayer y dio paso a tres días de ritos denominados Tashriq, los peregrinos deben lanzar piedras contra las columnas.

Antes de terminar la gran peregrinación, los fieles deben dar siete vueltas alrededor de la 'Kaaba', un edificio cúbico en el que está custodiada una piedra negra que los musulmanes consideran un pedazo del paraíso y está ubicado en el patio de la Gran Mezquita de La Meca.

Para ello, las autoridades han anunciado que han distribuido alrededor de 50.000 parasoles entre los fieles para que resistan a las altas temperaturas de La Meca, que alcanzan los 40 grados.

Los peregrinos pasarán las próximas noches en Mina, donde se han instalado 180.000 carpas acondicionadas y resistentes a tormentas, lluvias e incendios.

Arabia Saudí recibía antes de la pandemia a unos dos millones de peregrinos de todo el planeta, pero este año sólo 60.000 personas residentes en el reino y vacunadas pudieron realizar este ritual obligatorio que todo musulmán debe efectuar al menos una vez en la vida, si sus condiciones de salud y económicas se lo permiten. EFE

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20210721 https://www.diariolibre.com

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