Militares etíopes matan a 14 supuestos rebeldes que atentaban contra civiles
Adís Abeba, 9 oct (EFE).- En una ofensiva de represalia, las Fuerzas de Seguridad etíopes mataron a al menos 14 supuestos rebeldes de una milicia armada no identificada, cuyos miembros habían asesinado un día antes a 14 civiles en el estado occidental de Benshagul Gumuz, confirmaron este viernes a Efe fuentes militares.
Según Gashu Gugaz, jefe de seguridad regional, los militares contraatacaron el 8 de octubre 'matando a 14 miembros armados que habían cometido repetidos ataques contra la población civil', en una operación en la que, además, fueron arrestados otros dos insurgentes y confiscados cinco kaláshnikovs.
De acuerdo con el Ejército, un día antes estos hombres habían asesinado a 14 civiles -uno de ellos de nacionalidad extranjera, según Gugaz, que no quiso proporcionar a Efe más detalles- y herido a otros ocho durante un ataque en el distrito de Dangur.
Desde septiembre, este es el tercer ataque contra civiles que se produce en la región de Benishangul Gumuz, donde se encuentra la controvertida Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), y que termina con la vida de ciudadanos del grupo étnico amhara, residentes de la zona.
Hace unas tres semanas más de veintena de personas fueron asesinadas de nuevo a manos de insurgentes, confirmó Gugaz, mientras que a los residentes de Dandur y Guba se les ha aconsejado no abandonar sus hogares ni siquiera con fines agrícolas.
Las tropas etíopes y los miembros de la policía federal y regional se encuentran actualmente desplegados en estas áreas, donde el Ejército está escoltando a aquellos vehículos que circulan por la zona de Metekel.
Aunque el grupo rebelde no ha sido todavía identificado, la Fuerzas de Defensa etíope sospechan que algunos funcionarios de esta región guardan relación con los atacantes, por lo que ya han sido destituidos 45 altos funcionarios y otros 15 están siendo investigados en relación a estos ataques.
Las crecientes tensiones étnicas en Etiopía son uno de los principales desafíos para el primer ministro Abiy Ahmed, en el poder desde 2018 y galardonado con el nobel de la Paz de 2019 por poner fin a un conflicto fronterizo de dos décadas entre su país y Eritrea. EFE

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