Ministro alemán de Exteriores critica el armamento 'masivo' de Libia
Trípoli, 17 ago (EFE).- El ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, denunció este lunes las contínuas operaciones de los aliados internacionales para armar 'masivamente' a las dos partes libias y defendió la propuesta de la ONU, que promueve una zona desmilitarizada en la ciudad de Sirte, a 400 kilómetros al este de la capital.
'Observamos una tranquilidad engañosa en Libia en estos momentos', declaró Maas en un comunicado de prensa durante su visita sorpresa a la capital libia, la primera desde que se celebró la conferencia de Berlín el pasado mes de enero y en la que reunió a sus aliados internacionales para tratar de sentar las bases de un proceso de paz.
El ministro señaló una situación 'muy peligrosa' y pidió el levantamiento del bloqueo de los campos petroleros y la distribución equitativa de sus ingresos como puntos 'cruciales' para la solución del conflicto libio, que dura ya nueve años. En esta línea, Maas se reunió con el presidente de la Compañía Nacional de Petróleo (NOC), Mustafa Sanalla, a quien prometió su apoyo para retomar la producción.
Por otro lado, el político germano instó a las autoridades libias al cierre de los centros de detención de migrantes y a tomar medidas 'eficaces' para luchar contra las redes de tráfico de personas.
En una rueda de prensa conjunta, su homólogo libio del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), Mohamed Taha Siala, mostró su rechazo a la operación 'Irini', la nueva misión naval de la Unión Europea en el Mediterráneo que busca el cumplimiento del embargo de armas decretado por Naciones Unidas.
Siala criticó que se prive al Gobierno de Trípoli de ayuda militar 'para contrarrestar la agresión' del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este del país, pero que no se controle la llegada de armas y mercenarios por vía aérea, marítima y terrestre desde Egipto para apoyar a éste.
Tras la visita de dos días, el canciller alemán viajará a Emiratos Árabes Unidos- uno de los principales apoyos de Hafter- de quien espera, aseguró, 'influenciar al general en el espíritu del proceso de Berlín'.
Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los distintos grupos rebeldes sobre la tiranía de Muamar al Gadafi.En el último año, la guerra civil que sacude desde 2015 el país se ha convertido en enfrentamiento armado multinacional, completamente privatizado, sin Ejércitos regulares, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros.
El GNA cuenta con el apoyo de Catar, Italia y Turquía -que ha comenzado a levantar base militares en Libia-, mientras que Hafter es respaldado por Francia, Jordania, Egipto, Sudán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Rusia, países estos últimos que le dotan de sus propios mercenarios y de armas, pese al embargo de armamento de la ONU que desde 2011 pesa en el país. EFE
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