Ministro de Salud paraguayo apela a los cuidados ante las fiestas navideñas
Asunción, 9 dic (EFE).- El ministro de Salud de Paraguay, Julio Mazzoleni, apeló de nuevo este miércoles a la conciencia ciudadana para que 'no falte nadie en la mesa de Navidad' en el país, que en nueve meses de pandemia registra cerca de 90.000 contagios y 1.887 muertos por coronavirus, según el último reporte del Ministerio.
Mazzoleni se expresó en esos términos al descartar la posibilidad de una vuelta radical en el distanciamiento social como al inicio de la cuarentena, a mediados de marzo, con la que se contuvo la dispersión de casos.
'Necesitamos que la conciencia lo que predomine. Hay lugares donde la Policía, la Fiscalía, el Ministerio de Salud no va a poder llegar, pero el virus va a llegar en todos esos lugares, les aseguro, a todos nos va a tocar más tarde o más temprano', dijo Mazzoleni a los medios a su salida del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), en Asunción.
Este centro, el principal del sistema público que fue reforzado con pabellones de contingencia, está al tope de su capacidad al igual que el Hospital Nacional de Itauguá, de referencia en Central, el departamento que bordea la capital del país.
El epicentro de la pandemia se centra en Asunción y Central en cuyos hospitales públicos están 'muy justos' y 'a tope en este momento', señaló Mazzoleni, al explicar que 25 pacientes de covid-19 fueron evacuadas este martes a centros privados con los que el Estado tiene acuerdo.
'Por eso hago un llamamiento a la ciudadanía de que nos sigamos cuidando. Hoy tenemos más de 1.800 familias que están enlutadas y eso va a seguir en la medida en que no nos comportemos', insistió el ministro.
Destacó que en Paraguay, de unos 7 millones de habitantes, 'en este momento prácticamente todo el mundo tiene la oportunidad de trabajar' al tiempo de subrayar que 'hay muy pocas cosas que están restringidas'.
En Paraguay, la última restricción es la prohibición de venta nocturna de alcohol que rige hasta el día 15 de y el cierre de la basílica de Caacupé para la máxima festividad religiosa que cada 8 de diciembre se celebra en esa ciudad.
También fueron limitadas las horas de esparcimiento sociales y las reuniones corporativas, además de reglamentar las fiestas infantiles, todo ello con la finalidad de bajar el sostenido aumento de los casos de contagio.
'Hay factores importantes a tener en cuenta (...): cuando mayor sea el numero de eventos en una semana, mayor es el riesgo; cuando más gente hay, aumenta el riesgo; y si el lugar es abierto o cerrado, eso también aumenta', recordó.
Mazzoleni confirmó, asimismo, el desabastecimiento denunciado por médicos de Ineram en las últimas semanas y atribuyó la situación al consumo exponencial de insumos, a la burocracia de los procesos de licitación y a la alta demanda mundial de materiales médicos. EFE

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