Muere un periodista camerunés que llevaba 10 meses detenido por el Ejército
Yaundé, 3 jun (EFE).- El periodista camerunés Samuel Wazizi, que llevaba diez meses en custodia militar, falleció con marcas de 'castigo físico' cuando estaba siendo trasladado a un hospital de la capital, Yaundé, indicaron una asociación de periodistas camerunesa y fuentes militares.
'El periodista murió durante su traslado de Buea, la capital de la región anglófona del Sudoeste, donde estaba detenido, al hospital militar de Yaundé para recibir los tratamientos apropiados', informó a Efe una fuente militar que pidió mantener el anonimato.
La Asociación de Periodistas Anglófonos de Camerún y el Sindicato Nacional de Periodistas de Camerún también confirmaron que el periodista de 33 años ha fallecido 'tras sucumbir a la tortura'.
El periodista, que trabajaba para un medio regional de la zona separatista anglófona, fue arrestado el 2 de agosto de 2019 y trasladado a custodia militar cinco días después. Desde entonces, se desconocía su paradero y ha pasado los diez meses detenido sin juicio.
Según sus abogados, el Gobierno camerunés le acusaba de protestar contra la discriminación de la población anglófona, el eje central de los reclamos de los independentistas desde hace años.
Ni el Gobierno ni el Ejército se han pronunciado de forma oficial sobre la muerte de Wazizi y el Comité Internacional de Protección de Periodistas (CPJ) pidió a las autoridades que revelasen su paradero.
Camerún figura en el puesto 134 de 180 del índice de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), aunque en lo que va de año no se había cometido ningún crimen contra periodistas.
La crisis en las regiones anglófonas, que comenzó en 2016 con protestas pacíficas y reclamos de un uso más igualitario del inglés en tribunales y centros educativos -en una nación en la que el 80 % de la población es francófona-, se recrudeció a finales de 2017.
Ese año, después de que el Ejército reprimiera con dureza protestas a gran escala para celebrar la independencia simbólica de las regiones anglófonas, numerosos grupos separatistas comenzaron a exigir con las armas mayores derechos.
El pasado octubre, un diálogo nacional convocado en Camerún para tratar de solucionar las tensiones entre el Gobierno y los separatistas anglófonos concluyó con la recomendación de crear un estatus especial para las dos regiones de habla inglesa del país.
El conflicto en estas regiones, donde viven tres millones de personas, ha causado unos 3.000 muertos, según el International Crisis Group (ICG), y ha provocado más de 530.000 desplazados, de acuerdo con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).
En su informe mundial de 2020, Human Rights Watch (HRW) acusó a las dos partes de la contienda, las tropas gubernamentales y los combatientes separatistas, de graves violaciones de los derechos humanos. EFE

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