Muere un prominente religioso en nueva serie de ataques selectivos en Kabul
Kabul, 2 feb (EFE).- Un destacado líder religioso y un civil murieron este martes en Kabul, y otras cinco personas resultaron heridas, tras una serie de atentados con bombas lapa en la capital afgana, informaron este martes las autoridades.
Las tres explosiones consecutivas ocurrieron durante la mañana de hoy en un periodo de menos de tres horas en tres localidades diferentes de la capital, confirmó a Efe el portavoz de la Policía de Kabul, Firdaws Faramarz.
Una primera explosión de un dispositivo adherido a un vehículo policial, tuvo lugar a las 7.35 hora local (3.05 GMT), en el centro capitalino, dejando dos miembros de las fuerzas de seguridad heridos.
Una hora después se detonó otra bomba puesta en un automóvil privado, causando la muerte dos civiles, incluido el líder religioso Muhammad Atif, jefe del consejo central de Jamiat-e-Eslah, una organización religiosa sin fines de lucro que opera en Kabul y varias provincias del país.
En este ataque dos civiles más resultaron heridos, indicó el portavoz.
Una tercera bomba estalló a las 10.27 hora local (5.57 GMT), golpeando un vehículo particular en el distrito policial cuatro de la capital nacional, dejando al menos un herido.
La muerte del líder religioso fue condenada por el presidente afgano, Ashraf Ghani, que tachó los ataques contra miembros de la sociedad de un 'ataque al futuro brillante y la dignidad de Afganistán'.
Aunque ningún grupo armado ha reclamado la responsabilidad de los ataques, las autoridades han acusado directamente a los talibanes.
'El grupo talibán debe darse cuenta de que no puede lograr sus objetivos mediante la violencia, el terror, y el horror, y tampoco pueden negar la responsabilidad de tales ataques', dijo Ghani.
Afganistán vive una espiral de ataques selectivos contra periodistas, activistas, políticos o intelectuales en zonas urbanas, que aumentó dramáticamente en 2020, cuando los tiroteos o detonaciones de bombas contra los vehículos de las víctimas se han convertido en una realidad casi diaria en el país.
Los talibanes, que solo aceptan la responsabilidad de los ataques contra objetivos militares, han negado en reiteradas ocasiones su participación en atentados contra civiles.
El Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR) de Estados Unidos, reveló ayer en su informe trimestral que en los últimos tres meses de 2020, al menos 810 civiles murieron y 1.776 resultaron heridos producto del conflicto afgano.
El número de víctimas es excepcionalmente alto considerando que los combates normalmente disminuyen en periodo de invierno, dijo SIGAR.
En este periodo, las bajas causadas por artefactos explosivos aumentaron un 17 %, lo que se correlaciona con el repunte de los ataques con 'bombas lapa' en áreas urbanas, particularmente en la ciudad de Kabul, que es testigo de este tipo de ataques casi a diario. EFE

EFE