Nueva petición al Supremo filipino para que Duterte desvele informes médicos
Manila, 20 ago (EFE).- El abogado Dino de Leon ha vuelto a presentar ante el Tribunal Supremo una petición para que se obligue al presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, a hacer públicos sus informes médicos, físicos y psicológicos.
De Leon ya remitió una petición similar ante el Supremo el pasado abril, en base a las 'frases ininteligibles e incoherentes' que el mandatario pronunciaba en sus intervenciones públicas sobre la respuesta a la pandemia que parecían 'el monólogo de un borracho', pero fue desestimada un mes después con una mayoría de 13 votos en contra frente a 2 a favor entre los magistrados del alto tribunal.
El abogado filipino presentó una moción de reconsideración el pasado martes, cuyo contenido él mismo ha publicado en su cuenta de Facebook, en el que esgrime nuevos rumores sobre en la última semana sobre el estado de salud del presidente.
El pasado fin de semana circuló el rumor de que Duterte había sido trasladado de urgencia en un avión-ambulancia a Singapur, lo que motivó un comunicado desde el palacio presidencial de Malacañang negando tales habladurías.
Al día siguiente, su mejor amigo, el senador Bong Go, publicó en las redes sociales una foto del mandatario desayunando con su familia en su domicilio en Davao, donde según dijo ha permanecido las últimas dos semanas, junto con el periódico del día para demostrar la veracidad de la imagen.
El portavoz presidencial, Harry Roque, aclaró que Duterte estaba en aislamiento en la vivienda familiar después de que un miembro de su gabinete con el que se había reunido en varias ocasiones en las últimas semanas, el ministro de Interior, Eduardo Año, diera positivo de coronavirus.
Las especulaciones sobre la salud de Duterte, que se remontan incluso a la campaña presidencial de 2016, son habituales aunque han tomado fuerza en el último año a raíz de que el mandatario se ausentara a última hora de varios eventos cuya asistencia había sido confirmada.
El propio Duterte ha reconocido padecer múltiples dolencias y el pasado octubre anunció que sufría miastenia gravis, una enfermedad neuromusular autoinmune que según dijo heredó de su abuelo y le está provocando la caída de uno de sus párpados.
El presidente también ha admitido sufrir migrañas diarias; problemas en la columna por un accidente de moto; esófago de Barrett, una condición que hace que crezcan anormalmente células en la garganta, y la enfermedad de Buerger, que afecta a venas y arterias de las extremidades y está causada por el tabaquismo.
En 2018 Duterte reconoció haberse sometido a pruebas del cáncer porque tenía un bulto en el tracto digestivo, pero éstas fueron negativas.
Según la Constitución filipina, si un presidente en funciones muere en el cargo o queda permanentemente discapacitado, el vicepresidente asumiría el puesto durante los años restantes de un período único de seis años de mandato.
En la actualidad la vicepresidencia la ocupa Leni Robredo, líder de la oposición y rival política de Duterte, quien la ha desacreditado en numerosas ocasiones. EFE

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