Otavio Battaglia:“No tenía dudas de que Granger volvería a un altísimo nivel”
Óscar Maya Belchí
Madrid, 26 jun (EFE).- El brasileño Otavio Battaglia ejerce de coordinador ofensivo en el equipo femenino de la Universidad de Florida Atlantic desde abril de 2019. Se formó en España, nueve años en el Estudiantes y trabajando en la cantera. Conocedor de grandes talentos del baloncesto, asegura, en una entrevista con EFE, que no tenía “ninguna duda” de que el uruguayo Jayson Granger, a quien entrenó cuando era ‘junior’, volvería a jugar “a un altísimo nivel” tras superar dos graves lesiones.
Battaglia destaca también el talento del brasileño Lucas Nogueria, quien asegura que está preparando su vuelta a Europa. Además, en la entrevista con EFE expresa sus dudas en torno a la vuelta de la NBA a partir del 30 de julio en el ESPN Wide World of Sports de Disney ante el aumento de casos de infectados por coronavirus.
Pregunta: Pasó varios años en España formándose como entrenador, ¿cómo recuerda esta etapa?
Respuesta: Fue maravilloso. Lo que aprendí en España me dio base para seguir en el baloncesto de alto nivel en el que estoy hasta ahora y por donde he pasado. Pasé mucho tiempo en el Estudiantes, un club de cantera en el que estuve desarrollando a muchísimos jugadores a nivel nacional. Trabajé con talentos excepcionales como Sebas Saiz, Dani Díez, María Conde, Juancho Hernangómez...
Me enorgullece haber estado ahí porque trabajé con jugadores de altísimo nivel y con entrenadores de altísimo nivel. Los cursos de entrenador que tuve en España fueron excelentes y me ayudaron con mi carrera. Estuve también una etapa breve en Torrelodones... me encantó España, lo llevo en el corazón porque mi mujer es española (ríe).
P: Comenta con cariño su etapa en el Estudiantes, un histórico del baloncesto español que no vive su mejor momento.
R: Es duro, porque al haber pasado tanto tiempo en el Estudiantes lo considero como mi club. Peleando tanto tiempo con el Madrid en cantera, contra el Fuenlabrada... viéndolo de lejos es complicado. Pero ya en mi etapa allí esta era una situación recurrente, estabas ahí por subir o bajar... se lleva un poco mal desde fuera. Pero se entiende porque no tiene tanto soporte exterior, depende de la cantera, financiación interna, los patrocinios no son tan fáciles como en algunos otros equipos... y aún así hay orgullo porque se mantiene en sus raíces. Forma jugadores, desarrolla entrenadores.
P: Uno de los nombres propios que usted entrenó es el uruguayo Jayson Granger, quien tras dos duras lesiones ha vuelto a gran nivel en la Fase Excepcional de la Liga Endesa, aunque dio un susto en la pierna operada frente al Joventut. ¿Se esperaba este nivel?
R: Jayson es una persona increíble. Le entrené en ‘junior’, Sub-18, y el chaval era un bicho físicamente, era superior a todo el mundo incluso al nivel de controlar su entrenamiento físico, de pesas para que no se pusiera demasiado grande. Su voluntad de jugar y las ganas de participar del baloncesto es tan grande que yo no tenía ninguna duda de que, aun pasando por todas estas lesiones, volvería a jugar a un altísimo nivel. Jayson es un máquina, una gran persona, extremadamente dedicado a lo que él quiere y no había duda de que iba a volver a jugar a un nivel alto.
P: Otro jugador que usted conoce bien es Lucas Nogueira. Quien intentó asentarse en la NBA en Toronto Raptors, pero que ahora se encuentra en una etapa casi de transición. ¿Qué nos puede contar de él?
R: Lucas era un chaval con una cantidad de talento ilimitada. Con 2,15 metros tenía una mano que podía tirar desde fuera, una visión de juego con la que podía hacer pases que, normalmente, los pívots no ven, una capacidad para jugar por encima del aro que poca gente tiene, taponador, un defensor excepcional... Ahora creo que está volviendo. Está trabajando individualmente su parte técnica, física y táctica en los últimos meses y creo que está preparando una vuelta. Volverá dentro de poco a jugar en Europa, y espero que le vaya, porque por talento no será.
P: Ahora trabaja como asistente en la Florida Atlantic University y también ejerce como captador de talentos. ¿Cómo es tu labor allí?
R: En este equipo soy el coordinador ofensivo. Y como captador de talentos tengo la responsabilidad de traer jugadoras de otros países para jugar en la NCAA, una división en la que hay mucha calidad. Actualmente tenemos a siete jugadoras extranjeras, una española. Todos los años tratamos de acoger más jugadoras de fuera que desarrollan su máxima calidad en sus respectivos países, de hecho participan en su selección nacional. Es una responsabilidad por un lado, porque demanda conocimientos de las Ligas y canteras Europeas; peor más que esto el saber cómo adaptar a estas jugadores al nivel de juego del baloncesto americano, que es un juego totalmente diferente.
También hago el proceso inverso, cuando ellas están acabando aquí promuevo que vuelvan a Europa para continuar con sus carreras profesionales.
P: Comenta que hay una gran diferencia entre el baloncesto europeo y estadounidense. ¿Qué es lo que puede aportar una jugadora de Europa?
R: La inteligencia y el conocimiento del juego. Como te comenté, trabajando en España durante tanto tiempo fui capaz de absorber conocimiento y estar actualizado con las nuevas tendencias de baloncesto y avances tácticas nuevas, que aparecen antes en Europa. Aquí la gran diferencia es el nivel físico, que aquí es más exigente. Mi papel es ayudarlas a ellas a encajar este conocimiento e inteligencia al nivel físico y que el proceso de adaptación sea el más corto posible.
P: Usted vive en Florida, donde la NBA planea retomar la temporada y donde se está produciendo un repunte de casos de coronavirus. ¿Cómo ve la situación allí?
R: Esta semana han aumentado mucho los casos de coronavirus, especialmente en Orlando donde va a ocurrir, supuestamente, la fase final de la NBA, y había mucha gente planteando si la NBA debería realmente seguir adelante con el plan de jugar en Orlando o no por problemas con la burbuja, por la dificultad de mantener a los jugadores confinados e incluso los trabajadores que entran y salen de Dinsey World. No sé cómo va a ser, pero he visto que la NBA no tiene un ‘Plan B’. Si se puede, sería muy bonito que se juegue aquí, como la WNBA -la liga femenina- que jugará en Tampa. EFE
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