Otro año sin Paso del Estrecho, un 'mazazo' para los marroquíes en España
Raquel de Blas
Madrid, 7 jun (EFE).- Desde hace tres años Adil no viaja a Marruecos a ver a sus padres. Este verano tampoco lo hará tras conocer que su país ha cancelado, por segundo año consecutivo, la Operación Paso del Estrecho, una decisión 'tardía' que ha recibido 'muy mal' la comunidad marroquí en España, que supera las 860.000 personas.
Partió de su Tánger natal en Marruecos en 1999 y desde entonces Adil Attlbi vive en España, donde relata a Efe el 'mazazo' que ha supuesto saber que este verano tampoco podrá retornar a su país para comprobar en primera persona la salud de sus padres después de 16 meses de pandemia.
Una crisis sanitaria que ha esgrimido de nuevo este año el Gobierno marroquí para abrir sólo líneas marítimas con puertos de Francia e Italia y excluir los de España, que son los de mayor volumen de tráfico y por los que en 2019, cuando se realizó la última Operación Paso del Estrecho, transitaron 3.340.045 pasajeros y 760.215 vehículos.
'Lo hemos recibido muy mal. Era algo entendible el año pasado por la situación de la pandemia, pero este año no se entiende para nada, sobre todo cuando Marruecos va a permitir los vuelos (a partir del día 15) con otros países', lamenta Adil.
Además, esta opción no está al alcance de todos, precisa, y reconoce que los últimos viajes a su país natal los hizo en avión, pero que ahora suponen 'un plus', porque las compañías aéreas 'saben que hay una gran demanda' y 'abusan', y porque Marruecos exige hacer una cuarentena en un hotel con una PCR negativa.
'No se entiende cuando hay personas que tienen allí sus casas y a sus familiares', reprocha Adil, al que le resulta 'imposible' hacer un cálculo de cuándo podrá viajar a Tánger 'visto lo visto'.
NO TODOS PUEDER PERMITIRSE IR EN AVIÓN
Desde la Asociación Marroquí para la Integración de Inmigrantes, su presidente, Ahmed Khalifa, se muestra 'aliviado' con la el anuncio de la apertura progresiva de los vuelos marroquíes con el exterior, aunque es consciente de que 'no todos pueden permitirse esta opción'.
'Los vuelos suponen un poco de alivio porque había mucha incertidumbre. No es la Operación Paso del Estrecho, donde toda la familia puede ir en coche, pero por lo menos podemos ir. Van a optar a ello las personas que realmente necesitan viajar', explica a Efe Khalifa, que cree que esta decisión debería revisarse 'dentro de unas semanas'
A su juicio, sería interesante examinar la posibilidad de contar con algunos puertos españoles para poder viajar, 'aunque sea de forma más sencilla y controlada', ya que la comunidad marroquí que vive en España -la más numerosa entre los extranjeros que residen en el país, con 864.546 ciudadanos- es la más afectada.
Cada año las familias marroquíes empiezan a planificar su retorno a Marruecos mucho antes del verano. 'Tienen que organizarse, cuadrar viajes, sacar billetes con antelación', comenta Adil, que calcula en 500-600 euros (610-732 dólares) el gasto que le supone a una familia con dos o tres hijos llegar por vía marítima hasta su país.
Una cifra que el año pasado vieron 'disparada hasta unos 2.700 euros' (3.293 dólares) quienes pudieron desplazarse hasta Francia para tomar un ferri: 'Es irracional, es muchísimo dinero y más con la situación económica en la que estamos'.
Tanto Ahmed Khalifa como Adil Attlbi no enmarcan la decisión del Gobierno marroquí de excluir los puertos españoles en el contexto de crisis diplomática entre España y Marruecos por la estancia en un hospital español del líder del Frente Polisario, Brahim Gali.
Para el primero, el objetivo de Marruecos es 'tener un control estricto' de la pandemia: 'Las restricciones están dando resultados y quieren seguir en esa línea', unas condiciones sanitarias que comparte Adil, que, sin embargo, va más allá.
'Quiero pensar que es una forma de filtrar a los que retornan en verano porque se supone que a través de España nos cuesta mucho más barato el viaje y, por tanto, se desplaza más gente e igual no saben cómo gestionar las restricciones con ese movimiento', concluye este marroquí que por tercer verano consecutivo no podrá volver a su Tánger natal. EFE
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