Pakistán se prepara para Ramadán con controversia por apertura de mezquitas
Islamabad, 24 abr (EFE).- Pakistán se prepara este viernes para comenzar el Ramadán mañana envuelto en la controversia por la decisión del Gobierno de reabrir las mezquitas ante la presión de los clérigos islámicos, una medida criticada por la comunidad médica por el peligro de contagio del coronavirus.
El sábado comenzará en la sexta nación más poblada del mundo con 207 millones de habitantes, el 96 % de ellos musulmanes, el mes sagrado del Ramadán, con ayunos durante el día, seguidos por reuniones con familias y amigos para comer tras la puesta del sol, y multitudinarios rezos en las mezquitas.
Ante la presión de los poderosos clérigos, el primer ministro paquistaní, Imran Khan, decidió levantar la prohibición que pesaba desde hacía semanas sobre los rezos colectivos en los templos religiosos, a pesar de que continúa el confinamiento, con escuelas cerradas y la mayoría de negocios, para evitar la propagación del coronavirus, que suma 11.155 contagios y 237 muertes en el país.
¿ARRESTOS?
'¿Les obligamos (a los fieles) a no ir a las mezquitas? Y si van, ¿la policía los mete en la cárcel? Esto no puede pasar en una sociedad libre', afirmó Khan en un discurso televisado esta semana en la que explicó la decisión de su Ejecutivo.
La apertura de los centros religiosos se ha condicionado a que cumplan una serie de medidas de seguridad, como que los fieles mantengan un metro de distancia, lleven sus propias alfombrillas para rezar y se laven en sus casas.
La provincia de Sindh desafió anoche la decisión del Gobierno y anunció que mantendrá las mezquitas cerradas durante el Ramadán.
El Gobierno además planea relajar la cuarentena impuesta desde el 23 de marzo y comenzar lo que ha llamado 'confinamiento inteligente', reduciendo las restricciones solo a áreas muy afectadas.
PROTESTAS DE MÉDICOS
Pero las asociaciones de médicos han criticado duramente al Gobierno, ya que consideran que el país no ha alcanzado su pico de contagios, algo que se prevé que ocurra a finales de mayo, y temen que con su reapertura las mezquitas se conviertan en focos de cultivo del virus.
'No tiene sentido abrir las mezquitas. Pido a la gente que rece en casa y celebre el fin del ayuno diario en casa', dijo a Efe el secretario general de la Asociación de Médicos de Pakistán, Qaiser Sajjad.
El doctor afirmó que si aumenta el número de casos de pacientes con COVID-19 los hospitales del país no tienen capacidad para hacer frente a ello, ya que carecen de material de protección, y que las próximas dos semanas son críticas para detener al virus.
'Por el amor de dios, este virus es una realidad no es un chiste', exclamó.
El prestigioso diario Dawn también criticó al Gobierno.
'Pakistán no se puede permitir la reapertura de las mezquitas en este momento. Si otros estados musulmanes pueden tomar decisiones racionales, por qué razón nuestros gobernantes siguen peticiones emocionales y mal informadas', se preguntó el diario en un editorial.
DESPRECIO POR VIDAS
En un inesperado giro de los acontecimientos, uno de los principales líderes religiosos del país, Mufti Muneeb ur Rehman, encargado de vislumbrar la luna para decidir el comienzo del Ramadán, anunció tras presionar al Gobierno para la reapertura de los mezquitas que rezaría en su casa durante el mes sagrado.
'A ellos (los clérigos) no les importa la vida de los demás', tuiteó el escritor y columnista de Dawn Zahid Hussain ante la noticia de que Rehman rezaría en su casa por el bien de su salud. EFE
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