Parlamento iraquí votará confianza al nuevo Gobierno con el boicot de suníes
Bagdad, 24 feb (EFE).- El Parlamento iraquí celebrará este jueves una sesión extraordinaria para votar la confianza al nuevo gabinete de Mohamed Taufiq Alaui, antes de que caduque el plazo de un mes desde su nombramiento, pero la mayor alianza suní boicoteará el voto al considerar que el primer ministro no es una figura de consenso.
La Oficina de Información del Parlamento anunció este lunes que el próximo jueves 27 de febrero a las 13:00 hora local (10:00 GMT) tendrá lugar una sesión extraordinaria para el voto de confianza al nuevo Gobierno.
Agregó que el primer ministro encargado, Alaui, debe enviar a la Cámara una propuesta de la composición de su nuevo gabinete y los currículos de los candidatos a ministro antes de esa sesión.
Sin embargo, la principal alianza suní del hemiciclo, las Fuerzas Iraquíes, liderada por el presidente de la Cámara, Mohamed al Halbusi, anunció que no asistirá a la sesión del día 27.
La alianza expresó en un comunicado su 'rechazo' a la figura de Alaui al considerarla 'inadecuada' para la tarea de resolver la actual crisis en Irak, sacudido por una ola de protestas desde el pasado octubre que forzaron la dimisión del primer ministro, Adel Abdelmahdi.
En la nota, la alianza consideró que la formación de un gabinete encabezado por Alaui 'aumentará la inestabilidad en un momento en el que se necesita más que nunca un Gobierno no polémico que goce de consenso popular y político y que no aumente el estado de división actual'.
Por ello, las Fuerzas Iraquíes pidieron a los demás partidos sustituir a Alaui por otra figura que 'satisfaga las demandas del pueblo y contribuya a resolver los problemas y no a ahondarlos'.
El pasado 1 de febrero, Alaui fue elegido para formar Gobierno con el consenso de las fuerzas políticas, dos meses después de la dimisión de Abdelmahdi y tras muchas dificultades para alcanzar un acuerdo en torno a un candidato.
El primer ministro encargado tiene un plazo de 30 días para presentar su Gobierno ante el Parlamento y obtener el apoyo de los diputados, tras su nombramiento por el presidente de la República.
Sin embargo, los manifestantes en la plaza Tahrir, epicentro del movimiento popular en la capital, rechazaron su designación al considerar que no tuvo éxito a la hora de luchar contra la corrupción cuando estuvo al frente del Ministerio de Telecomunicaciones.
Las manifestaciones que comenzaron el 1 de octubre, contra la corrupción y la falta de servicios básicos y oportunidades económicas, han dejado más de 500 muertos y 27.000 heridos, según la Comisión de Derechos Humanos iraquí, la mayor parte a manos de las fuerzas de seguridad y grupos armados desconocidos. EFE
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