Partido de Guinea Bisáu condena renuncia de presidente interino por coacción
Bisáu, 1 mar (EFE).- El hasta ahora partido gobernante de Guinea Bisáu denunció hoy las amenazas y persecuciones a los principales titulares de los órganos soberanos del Estado y condenó la renuncia de hoy del presidente interino tras amenazas de muerte por haber tenido lugar con 'coacción', declaró en un comunicado.
'Estas amenazas y persecuciones se han expresado en la invasión por parte de los militares de los edificios públicos y, acto seguido, de sus residencias', indicó el comunicado del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC).
El PAIGC condenó la renuncia como presidente interino de Cipriano Cassama, nombrado el viernes por la noche por el Parlamento, ocasionada por el 'ambiente hostil', 'el clima de terror' y la 'coacción'.
Para este partido, que perdió las elecciones el pasado 29 de diciembre contra el nuevo presidente de Guinea Bisáu, Umaro Sissoco Embaló, que ganó con un 53,6 % de los votos, se está llevando a cabo un 'golpe de Estado minuciosamente preparado por el grupo de políticos vinculados a la candidatura' de Embaló 'con una fuerte implicación de las fuerzas militares'.
Al mismo tiempo, el PAIGC pidió la neutralidad de las fuerzas de defensa y seguridad que deberían 'desocupar inmediatamente las instituciones de la República, a saber, el Parlamento, los Palacios de Justicia y de Gobierno, así como los ministerios y otros servicios'.
Guinea Bisáu vive una crisis postelectoral desde que el pasado 29 de diciembre Embaló ganara las elecciones cuyos resultados se consideraron fraudulentos por el PAIGC y su candidato perdedor, Domingo Simoes Pereira.
El PAIGC y Pereira pidieron la revisión de los resultados ante el Tribunal Supremo de Justicia y éste exigió a la Comisión Nacional Electoral (CNE) un recuento de los votos, realizado en cuatro ocasiones -la último el pasado martes- y que volvió a confirmar la victoria de Embaló.
Con parte del Parlamento en contra y sin la confirmación del Tribunal Supremo de que aceptaba ese último recuento de votos, Embaló fue investido el pasado 27 de febrero en un lujoso hotel de la capital, en ausencia de prácticamente toda la comunidad internacional, una ceremonia que el gobierno guineano, liderado por Arístides Gomes, ya calificó de 'golpe de Estado'.
En el decreto por el cual destituyó el 28 de febrero al primer ministro, Embaló le responsabilizó de 'la grave e inapropiada actuación' de 'convocar al cuerpo diplomático acreditado en el país, induciéndolo a no asistir a la toma de posesión y a apelar a la guerra y al levantamiento en caso de la investidura del jefe de Estado'.
General de brigada hasta la década de 1990, Embaló cuenta con el apoyo del ejército, que ayer ocupó la televisión y radio públicas tras haberles impedido el antiguo gobierno informar sobre su investidura.
Embaló declaró este sábado en su cuenta de Twitter que la situación en Guinea Bisáu estaba 'tranquila', al tiempo que informaba que Cassama se había refugiado en la sede de Naciones Unidas del país, el exprimer ministro en la embajada de Francia y el presidente del Tribunal Supremo, que había rechazado presidir su jura al cargo de presidente, en Portugal.
Durante su campaña, Embaló se presentó como la mejor alternativa contra la pobreza y la parálisis política en este país de África occidental que lleva cinco años de dificultades políticas y parálisis parlamentaria en los que el ya expresidente José Mario Vaz despidió a hasta siete primeros ministros diferentes.
Guinea Bisáu ocupa el puesto 177 de 189 en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, y dos tercios de su población, de 1,8 millones de habitantes, vive con menos de dos dólares al día.
Desde su independencia, el país ha sufrido al menos nueve intentos de golpe de Estado, cuatro de ellos con éxito. EFE

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