Patronal ganadera de Paraguay insiste en abrir la puerta a China
Asunción, 15 ene (EFE).- La Asociación Rural del Paraguay (ARP), la más importante del sector agropecuario, insistió este viernes en la conveniencia de exportar carne bovina a China, mercado vedado al país suRamericano debido a su relación con Taiwán, para no relegar a los productores y a la industria local a una posición 'miserable'.
El presidente de la ARP, Pedro Galli, enfatizó en abrir esa puerta ante el presidente del país, Mario Abdo Benítez, ambos presentes en el lanzamiento de la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa en la ciudad de Luque, afueras de Asunción.
'A pesar de estar entre los diez grandes exportadores del mundo (de carne bovina) somos los únicos que estamos fuera del mayor comprador del mundo, que es China continental', dijo Galli en su comparecencia.
Añadió que ello genera a Paraguay 'una posición bastante miserable de tener que hurgar en espacios de mercado que dejan otros grandes exportadores para colocar nuestra mercadería'.
La ARP y el sector de la producción ganadera vienen posicionándose desde el pasado año por ese acercamientos con China, país con el que Paraguay no tiene relaciones por su apoyo a Taiwán, que Pekín considera una provincia rebelde.
De hecho Taiwán es, junto a Rusia y Chile, uno de los principales destinos de la carne bovina paraguaya, algo que destacó Galli, quien mencionó la última autorización por parte de la isla para la entrada de menudencias y carne procesada como hamburguesas.
No obstante, Galli expresó la decepción del sector agropecuario ante el veto de la isla al ingreso de la carne de cerdo, que en Paraguay era contemplado como una 'anhelada posibilidad'.
AÑO DESASTROSO
El empresario ganadero valoró las exportaciones de carne bovina registradas en 2020, un total de 271.000 toneladas, que supone un récord en cuanto a volumen desde 2014.
Sin embargo, señaló que por debajo de esas cifras 'subyace una realidad muy distinta del lado del productor, (que) no recibimos ingresos en la misma proporción', manifestó Galli.
'Para el productor fue un año desastroso', acotó.
A ese respecto, Galli se refirió al hecho de que la industria, con fuerte influencia en los precios, exporta el 70 % de la producción de un país de 7 millones de consumidores.
'El flanco débil es nuestra dependencia de la exportaciones dado que el mercado interno tiene capacidad para absorber solo 30 % de la producción', lo que deja al sector en 'absoluta vulnerabilidad ante cualquier descenso de la faena para exportación', se quejó Galli.
Afirmó que en ese contexto los frigoríficos, dependiendo de su envergadura, pueden controlar generar una sobreoferta que impacte en los precios del ganado en pie, que la convierte en un mecanismo 'sutil pero eficiente y perverso'.
'Esta situación es la que hemos estado percibiendo desde la fusión de dos grandes grupos empresariales que llegaron a marcar más del 40 por ciento del mercado', manifestó al referirse tácitamente a la expansión de Minerva, la segunda mayor cárnica de Brasil, que opera en Argentina, Paraguay, Uruguay y Colombia.
Minerva, que actúa en toda la cadena productiva bovina, se hizo en 2012 del control de Frigomerc, una de las mayores del país, y en 2020 tramitó la fusión de su nueva empresa con Frigonorte, otra no menos importante, en la modalidad prestación de servicio con opción a compra. EFE

EFE