Patrulleras libias interceptan a 23 migrantes en el Mediterraneo
Trípoli, 11 ago (EFE).- Patrulleras de la guardia costera libia interceptaron a 23 migrantes que pretendían cruzar el Mediterráneo en una embarcación precaria y los devolvieron a tierra pese a no ser este un país seguro, informó hoy la Organización Internacional de las Migraciones (IOM).
Según este organismo dependiente de la ONU, los migrantes, entre los que había dos mujeres y un menor, fueron llevados a puerto donde sus funcionarios le proveyeron de los primeros auxilios antes de ser trasladados a centros de detención.
De acuerdo con las cifras de la IOM, un total de 141 migrantes fueron interceptados en el mar y devueltos a Libia entre el 4 y el 9 de agosto, mientras que 1.143 sufrieron la misma suerte en julio.
En total, y según las estadísticas de este organismo, cerca de 7.000 migrantes y solicitantes de asilo han sido devueltos en caliente a Libia en los primeros siete meses de 2020 pese a que el país no está considerado un puerto seguro.
Todos ellos fueron reenviados a centros de detención que según las organizaciones no gubernamentales internacionales sobre el terreno no cumplen en su mayoría con las condiciones mínimas de seguridad e higiene pese a las ayudas europeas.
La migración irregular y la actividad de las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos no ha cesado en Libia pese al recrudecimiento de la guerra, civil, que en los últimos quince meses ha segado la vida de unas 1.800 personas y obligado a miles más a abandonar sus hogares y convertirse en desplazados internos.
Ni siquiera pese al impacto de la pandemia por la COVID-19, que oficialmente ha contagiado a más de 5.000 ciudadanos y causado la muerte a 120, principalmente en el oeste del país.
Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los distintos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.
Desde 2015 el país esta dividido en dos, con un Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA) y el citado Ejecutivo tutelado por Hafter, que domina la mayor parte de los recursos petroleros, única riqueza que explota el país.
En el último año el conflicto fratricida se ha transformado en un enfrentamiento armado multinacional privatizado, sin ejércitos, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros. EFE
EFE