Periodista marroquí defendido por Amnistía detenido por ebriedad y violencia
Rabat, 6 jul (EFE).- El periodista marroquí Omar Radi, inmerso en una polémica por el supuesto espionaje por parte del gobierno de su país, se encuentra detenido desde la pasada noche por 'ebriedad pública' y 'violencia' en un altercado con un camarógrafo que lo seguía en la ciudad de Casablanca, dijeron a Efe fuentes de la policía marroquí.
Radi -al que la organización Amnistía Internacional considera víctima de espionaje a través de su teléfono- será puesto a disposición de la Procuraduría (fiscalía) en las próximas horas, que fijará las acusaciones, tras pasar la noche en comisaría, según confirmó a Efe su abogado.
Omar Radi y su colega Imad Stitou salían de un bar de Casablanca cuando se enzarzaron en una pelea con un camarógrafo de 'ChoufTV' que los 'acosaba', según relata hoy el portal web Ledesk.ma para el que Radi y Stitou colaboran.
Radi ya fue juzgado y condenado a cuatro meses de libertad condicional el pasado marzo por 'injurias' a un juez, con lo que la eventual acusación puede agravar su caso al tratarse de una persona con antecedentes.
Pero además, Radi ha sido acusado la pasada semana por el gobierno marroquí de presuntamente 'atentar contra la seguridad del Estado' por sus supuestos vínculos con un agente de inteligencia extranjero, en referencia a una serie de informes que este último encargó a Radi.
Esta otra acusación le ha llevado ya a ser interrogado en dos ocasiones por la Policía Judicial, pero el periodista ha negado las acusaciones por 'estrafalarias' y ha denunciado ser objeto de un 'encarnizamiento' contra su persona y de una 'campaña de linchamiento e intimidación' desde varios medios electrónicos.
La organización Amnistía Internacional considera que Radi -además de otros periodistas y militantes de izquierda- ha sido víctima de un espionaje continuado, pero el gobierno marroquí lo niega y ha exigido a la organización que presente públicamente pruebas de sus acusaciones, dejando entrever la posibilidad de cierre de sus oficinas si no recibe una respuesta satisfactoria. EFE
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