Piden liberación de 30 rohinyás detenidos por viajar sin permiso en Birmania
Bangkok, 9 oct (EFE).- Human Rights Watch (HRW) pidió este miércoles la liberación de 30 rohinyás, incluidos 9 menores, detenidos por viajar sin permiso en Birmania (Myanmar) y criticó la persecución de esta minoría étnica.
Entre los detenidos se encuentran 21 adultos condenados el pasado viernes a dos años de prisión, ocho menores internados en un centro especial y un niño de 5 años que está con su madre en la cárcel, indicó HRW en un comunicado.
Los rohinyás carecen de libertad de movimiento y otros derechos en Birmania, donde se les niega la ciudadanía y donde en 2017 sufrieron una campaña de limpieza étnica que provocó el éxodo de más de 740.000 personas hacia Bangladesh.
El pasado 26 de septiembre, la Policía birmana interceptó al grupo en la región de Irawadi cuando viajaba en barco desde Sittwe, la capital del estado Rakáin (oeste), hacia Rangún y fueron arrestados por carecer de documentación y permisos.
Según HRW, la intención del grupo era encontrar trabajo en Rangún ante la dificultad de ganarse la vida en Rakáin debido a las restricciones a las que son sometidos y la falta de oportunidades o continuar hacia Malasia.
'Estos 30 hombres, mujeres y niños están siendo castigados por simplemente tratar de escapar de la brutalidad diaria a la que han sido sometidos durante años', indicó Brad Adams, director de HRW para Asia.
Adams afirmó que estas detenciones muestran a la ONU y los Gobiernos extranjeros que abogan por la repatriación de los refugiados rohinyás en Bangladesh que las autoridades birmanas 'no están interesadas en conceder libertades fundamentales' a esta minoría.
Se estima que unos 600.000 rohinyás viven en Rakáin, donde se encuentran estrechamente vigilados, incluidos más de 100.000 internados en campos de desplazados desde la ola de violencia de 2012.
Investigadores de la ONU han pedido que altos cargos del Ejército birmano sean indagados por genocidio por las operaciones militares de 2017 en Rakáin tras entrevistar a cientos de rohinyás que denunciaron asesinatos, violaciones y quema de casas, entre otros abusos.
Los refugiados en Bangladesh viven hacinados en enormes campos de refugiados que se inundan en la época de lluvias, sin acceso a educación formal y sin poder usar móviles o internet, ya que las autoridades bangladesíes bloquearon la señal. EFE

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