Policía de Nicaragua aplica multas y cateo para impedir reunión de opositores
Managua, 10 oct (EFE).- La Policía de Nicaragua cateó vehículos de disidentes y multó a sus conductores este sábado, en un intento por impedir la reunión de un grupo de opositores en el noroeste del país, en el marco de la peor crisis sociopolítica local en décadas.
'Los policías nos persiguieron desde Managua, nos detuvieron, catearon los vehículos, aplicaron multas altas a los conductores, y nos insultaron, hoy lo hicieron con más violencia, obligaron a un equipo periodístico que dejara de grabar y a otro que borrara las fotos', dijo a Efe el portavoz de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, Josué Garay.
Los opositores fueron detenidos por la Policía al llegar al municipio de Malpaisillo, 69 kilómetros al noroeste de Managua, donde habían previsto reunirse para establecer el equipo de trabajo de la Unidad Nacional en el departamento (provincia) de León.
Otros dos agentes ingresaron al local de la reunión para presenciar las discusiones de los opositores, quienes reclamaron su derecho a agruparse con base en la Constitución, y no iniciaron hasta que los policías salieron del lugar.
Garay, quien confirmó amenazas de tortura del jefe de la Policía de León, Fidel Domínguez, contra algunos opositores, señaló que la actitud de los agentes coincidió con el malestar dentro del oficialismo por las sanciones que aplicó este viernes Estados Unidos contra funcionarios del Gobierno de Nicaragua, y la recomendación de castigos contra el presidente Daniel Ortega emitidas el jueves por el Parlamento Europeo.
Sanciones internacionales ya han sido aplicadas a más de 20 allegados a Ortega, incluida su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, y tres de sus hijos, bajo señalamientos de violaciones de derechos humanos o de corrupción.
El portavoz recordó que León es un departamento que el Gobierno reclama como 'bastión sandinista', donde no puede dar señales de 'debilidad'.
Los sucesos se enmarcaron en la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua desde abril de 2018, en el que cientos de personas han muerto, y miles han sido arrestadas, de las cuales 104 permanecen en prisión, según varias ONG locales. EFE
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