Policía libera al padre de un bebé muerto durante las protestas en Nicaragua
Managua, 22 abr (EFE).- El nicaragüense Nelson Lorío, padre de un bebé de 14 meses que murió hace tres años en el marco de las manifestaciones contra el Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega, en circunstancias aún no esclarecidas, y que se encontraba detenido desde hace dos días, fue liberado este jueves, informó su abogada, Yonarqui Martínez.
Lorío, padre de Teyler Lorío y quien se encontraba detenido desde el martes pasado en la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, conocida como el 'Chipote', fue liberado junto al también opositor Balbino Colleman, dijo Martínez, conocida en Nicaragua como 'la abogada de los presos políticos'.
Ambos opositores presentan señales de golpes visibles en sus cuerpos, aseguró la letrada.
Por su lado, el Colectivo de Derechos Humanos 'Nicaragua Nunca Más' precisó que Lorío fue liberado por funcionarios policiales de la Dirección de Auxilio Judicial en horas de la mañana 'luego de dos días de detención arbitraria'.
Lorio informó a ese organismo humanitario que fue liberado junto a otras cinco personas que desde el pasado 20 de abril participaban en acciones conmemorativas al tercer aniversario de las protestas contra Ortega.
ESTADO 'VIOLA' MEDIDAS CAUTELARES
El 19 de marzo pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de Lorío y Karina Navarrete, padres del bebé, así como a su núcleo familiar, por considerar que estarían en situación de riesgo por su búsqueda de justicia.
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denunció que el Estado de Nicaragua viola sistemáticamente esas medidas a favor de Lorío y su familia.
Segun Karina Navarrete, esposa de Lorío, los oficiales del 'Chipote' le indicaron que su marido estaba en proceso de investigación por supuesto robo de vehículo, junto a Colleman.
El 23 de junio de 2018, en el marco de las manifestaciones antigubernamentales que estallaron en abril de ese año, el bebé Teyler Leonardo fue alcanzado por una bala en medio de un ataque de fuerzas combinadas del Gobierno, integrada por policías y civiles armados, en los barrios del este de Managua, según sus familiares y testigos.
Pero el informe emitido por los forenses de Medicina Legal recoge que el bebé falleció a consecuencia de una herida de arma blanca, algo que, según la madre del infante, es una estrategia para ocultar que su hijo fue alcanzado por una bala de los sandinistas.
Los padres del bebé, que se exiliaron por un año en Costa Rica, regresaron a Nicaragua en octubre de 2019 para demandar justicia.
El relato de la madre es: 'Íbamos mi niña de 7 años, el papá, el niño y yo, a llevar el bebé a la casa de su abuela y lo alcanzó una bala' disparada por agentes policiales.
Según el relato, en el lugar de los hechos, no había enfrentamiento en ese momento y solo atacaron a los miembros de la familia nada más verlos.
La CIDH ha urgido al Estado de Nicaragua 'a poner fin a la escalada represiva que ha desplegado el días recientes, así como iniciar acciones que promuevan verdad y justicia'.
El 18 de abril de 2018 estalló una revuelta popular por unas controvertidas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Ortega, debido a que respondió con la fuerza.
Las protestas, calificadas por el Ejecutivo como 'intento de golpe de Estado', dejaron al menos 328 muertos, según la CIDH, aunque organismos locales elevan la cifra a 684 y el Gobierno reconoce 200. EFE
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