Policía tunecina requisa material informático de la sede del partido Ennahda
Túnez, 25 oct (EFE).- Fuerzas de seguridad tunecinas requisaron este lunes, por orden de la Fiscalía, el material informático del partido islamista Ennahda, principal fuerza política del ahora suspendido Parlamento, en el marco de una investigación sobre un supuesto caso de financiación 'dudosa' y lobby, informó la prensa local.
En declaraciones a la radio local Mosaïque FM, el encargado de comunicación de la formación conservadora, Abdelfattah Taghouti, confirmó la presencia policial en su sede nacional, situada en el barrio capitalino de Montplaisir, y aseguró que Ennahda 'no tiene nada que esconder'.
Este hecho se produce dos semanas después de que la ONG Iwatch, especializada en la lucha anticorrupción, anunciase que presentaría una denuncia contra el partido ante la Fiscalía y el Tribunal de Cuentas por haber violado presuntamente la ley electoral, que prohíbe la financiación extranjera y anónima de las campañas de partidos y candidatos.
Asimismo denunció que existen sospechas sobre la violación de la ley contra la financiación del terrorismo y el blanqueo de capitales y recordó que el partido firmó varios contratos de lobby con la multinacional de relaciones públicas Burson-Marsteller durante los diferentes comicios que han tenido lugar desde 2014.
A finales de septiembre, un total de 130 responsables y miembros del partido, entre los que se encuentran dirigentes de primera línea como el exministro de Sanidad Abdellatif Mekki o el diputado Samir Dilou, anunciaron su dimisión colectiva como protesta contra las decisiones de la directiva que, consideran, le han llevado a perder su credibilidad y a su aislamiento político.
Lla formación conservadora ha ganado gran parte de las elecciones en el país desde su legalización en 2011, a excepción de las legislativas de 2014, lo que no ha impedido que pierda a cerca de un millón de electores.
En el último informe mundial sobre corrupción de la ONG Transparencia Internacional, el país magrebí se situó en el puesto 69 de un total de 180 países, apenas cuatro puntos menos que hace una década.
Desde que el pasado 25 de julio el presidente de la República, Kais Said, decretase el Estado de excepción, que incluyó el cese del primer Ministro y la suspensión de la Asamblea de manera indefinida, ha congelado la casi totalidad de la Constitución de 2014 y se ha hecho con plenos poderes con el fin de 'recuperar la paz social'
Esa iniciativa fue calificada por la mayoría de partidos políticos como 'golpe de Estado', mientras otros consideran que se trata de una 'rectificación' de la revolución de 2011 que puso fin a las dos décadas del régimen autócrata de Zine El Abidine Ben Ali.
Durante este periodo, la justicia abrió numerosas investigaciones y ha adoptado medidas cautelares- arrestos domiciliarios y prohibición de abandonar el país- contra altos cargos de instituciones, magistrados, hombres de negocios y diputados; lo que ha desatado la preocupación de organizaciones de defensa de los derechos humanos. EFE
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