Presidente de Malaui busca segundo mandato en histórica repetición electoral
Golden Matonga
Lilongwe, 22 jun (EFE).- El presidente de Malaui, Peter Mutharika (79 años), busca mañana un segundo mandato de cinco años en una histórica repetición de las elecciones presidenciales, después de que la Justicia anulase la votación de 2019 por irregularidades.
Mutharika afronta una complicada reelección a tenor del proyecciones de las encuestas de opinión, que vaticinan una victoria del carismático expastor pentecostal Lazarus Chakwera (65 años), líder del Partido del Congreso de Malaui (MCP), la formación política más antiguo del país y la primera de la oposición,.
En busca de alcanzar el 50 % más un voto que se requieren para ganar las elecciones, el mandatario se ha aliado con otro candidato presidencial de 2019, Atupele Muluzi, hijo del expresidente Bakili Muluzi (1994-2004) y líder del Frente Democrático Unido (UDF).
Chakwera, por su parte, se asoció con Saulos Chilima, jefe del recién formado Movimiento Unido de Transformación (UTM) y quien sigue siendo oficialmente el vicepresidente del país.
Un tercer candidato poco conocido, Peter Kuwani, completa la lista de contendientes, pero no tiene prácticamente ninguna opción de victoria, pues los últimos sondeos apenas le otorgan el 2 % de los votos.
HISTÓRICA ANULACIÓN DE LAS ELECCIONES DE 2019
En febrero pasado, el Tribunal Constitucional anuló las elecciones del 21 de mayo de 2019, que Mutharika había ganado oficialmente, debido a una serie de irregularidades y tras las impugnaciones presentadas por Chakwera y Chilima, quienes acabaron en segundo y tercer lugar, respectivamente, en los comicios.
El Tribunal Supremo confirmó posteriormente esa decisión, con lo que Malaui pasó a ser el segundo país africano, tras Kenia en 2017, en anular el resultado de unas elecciones presidenciales.
Sin embargo, los resultados de elecciones parlamentarias y municipales que se celebraron en la misma fecha siguen siendo válidos, ya que no fueron impugnados.
'Los presidentes son elegidos por el pueblo y no por los tribunales. Ganamos las elecciones el año pasado porque votasteis por nosotros. Pero ellos (la oposición) trabajaron con los tribunales para luchar contra nuestro gobierno', declaró la semana pasada Mutharika en Lilongüe ante simpatizantes de su partido.
'Ganar es seguro, pero queremos hacerlo rotundamente. Perder es completamente hipotético', manifestó el jefe de Estado.
DESCONTENTO CIUDADANO
La mayoría de los malauíes están descontentos con la dirección general del país y el 87 % -independientemente de su afiliación partidaria- dicen que va por mal camino, según una encuesta realizada recientemente por el Instituto de Opinión Pública e Investigación de la Universidad de Malaui (IPOR).
Muchos denuncian el empeoramiento de la corrupción y el 53 % cree que Chakwera ganará las elecciones, mientras que el 31 % piensa que la victoria será de Mutharika y el 10 % está indeciso.
Mutharika ha estado haciendo campaña bajo la promesa dar estabilidad e impulsar el desarrollo y ha acusado a la oposición de representar la anarquía, citando las violentas manifestaciones ocurridas en el país tras las disputadas elecciones del año pasado.
La oposición está aprovechando el descontento de la ciudadanía y ha prometido crear empleo, combatir la corrupción y acabar con el estancamiento económico en una de las naciones más pobres del mundo.
Mutharika llegó al poder en 2014 después de derrotar a Chakwera y a la entonces presidenta, Joyce Banda, cuya reelección fue socavada por un gran escándalo de corrupción en 2013.
Desde que la oposición rechazó los resultados de las elecciones de 2019, Mutharika ha dirigido el Gobierno en medio de constantes protestas -a menudo violentas- que se prolongaron durante más de seis meses hasta que los jueces de la Corte Constitucional anularon las elecciones.
SIN OBSERVADORES INTERNACIONALES POR LA COVID-19
El presidente denunció la anulación de los resultados como un 'golpe judicial' e intentó frustrar el proceso electoral: primero pidiendo al Parlamento -en vano- que se reservarse el derecho de cumplir las órdenes judiciales, retrasando la financiación de las elecciones y más tarde intentando despedir a dos importantes jueces.
La consulta se llevará a cabo con la mayoría de observadores internacionales alejados de las urnas por la pandemia de COVID-19, que impidió enviar equipos de la Unión Europea (UE), la Commonwealth (mancomunidad de excolonias británicas), la Unión Africana (UA) y el Mercado Común de África Oriental y Austral (COMESA).
La UA urgió la semana pasada a los partidos a cooperar con la Comisión Electoral de Malaui (MEC, en sus siglas en inglés), para garantizar unos comicios pacíficos y creíbles.
Este domingo, un consorcio de grupos de la sociedad civil local que monitorean las elecciones criticó que las autoridades les estaban negando la acreditación en algunas partes del país.
Alrededor de 6,8 millones de malauíes -de los 18 millones de habitantes- están inscritos para votar mañana desde las 06:00 hora local (04:00 GMT)) hasta las 18:00 hora local (16:00 GMT) en cerca de 9.300 colegios electorales repartidos por todo el país. EFE
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