Presidente del Parlamento tunecino denuncia al partido del antiguo régimen
Túnez, 2 jul (EFE).- El presidente del Parlamento tunecino, el líder islamista Rached Ghannouchi, presentó este miércoles una denuncia ante la Fiscalía del Estado contra los diputados del Partido Desturiano Libre (PDL)- formado por los nostálgicos de la dictadura- por perturbar el trabajo del hemiciclo, reveló hoy la agencia estatal TAP.
En una entrevista concedida a este medio, el fiscal del Tribunal de primera instancia de Túnez, Mohsen Daly, explicó que la justicia abrirá una investigación para determinar si los agentes de seguridad pueden intervenir para poner fin a la sentada que lleva a cabo desde hace varios días el PDL en el seno de la asamblea y que ha obligado a transferir sus sesiones a un edificio contiguo.
Esta es la segunda denuncia en este último mes después de que la presidencia del Gobierno acusara al PDL de haber interrumpido la audiencia de sus ministros con el uso de un megáfono, provocando una crisis nerviosa a la responsable de Educación Superior y la suspensión de la sesión.
La formación conservadora, que cuenta con 16 de los 217 escaños, organiza continuas protestas tanto dentro como fuera del Parlamento contra la presencia del islamista Ennahda, principal fuerza parlamentaria con 53 diputados, al que acusa de defender los intereses de la organización de los Hermanos Musulmanes.
Su dirigente, Abir Moussi, fue agredida físicamente este jueves por dos diputados de extrema derecha durante la sesión plenaria y frente a las cámaras de televisión, lo que provocó numerosas condenas por parte de la clase política y la sociedad civil.
Moussi, que realizaba con su teléfono móvil una de sus habituales retransmisiones en directo a través de las redes sociales, recibió varios golpes en el cuerpo por parte del diputado independiente Sahbi Smara hasta que uno de sus compañeros se interpuso entre ambos.
Poco después, fue el diputado de la coalición islamo-nacionalista Dignidad, Seif Eddine Makhlouf, quien le asestó una patada antes de regresar a su escaño.
La histórica asociación feminista de Mujeres Tunecinas Demócratas lamentó que la Asamblea de Representantes del Pueblo (ARP) se haya transformado en un espacio 'peligroso' para las mujeres y llamó a las autoridades a proteger a sus miembros, así como poner fin a la inmunidad parlamentaria de los agresores.
En las últimas semanas, la polémica abogada de 46 años asiste al hemiciclo equipada con un casco y un chaleco de protección ya que asegura temer por su integridad física. Sus adversarios le culpan sin embargo de impedir a los diputados ejercer su trabajo.
Desde el comienzo de la legislatura a finales de 2019, la asamblea es un mosaico formado por una veintena de partidos, en su mayoría conservadores, y una decena de independientes que hace muy difícil los acuerdos para sacar adelante las urgentes reformas que necesita el país, como la creación del Tribunal Constitucional- pendiente desde 2015- o la renovación de las instituciones constitucionales. EFE
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