Presidente israelí sobre la gestión de la pandemia: 'No hicimos suficiente'

Jerusalén, 16 sep (EFE).- El presidente israelí, Reuvén Rivlin, se disculpó hoy frente a la ciudadanía por la gestión gubernamental de la pandemia y pidió que se respeten las restricciones que regirán a partir de este viernes, con un nuevo confinamiento que busca frenar una fuerte segunda oleada.

'Sé que no hemos hecho suficiente como líderes para merecer su atención', comenzó Rivlin un discurso a la nación a dos días del inicio de un cierre total de al menos tres semanas y de la festividad de Rosh Hashaná (año nuevo judío).

'Confiaron en nosotros y los decepcionamos', agregó y se disculpó 'a nivel personal' y 'a nivel nacional'.

El mensaje del presidente llega tras registrar Israel un nuevo máximo de contagios este martes, con 5.523, cifra que lo mantiene entre los países con mayor tasa de morbilidad del mundo.

Según los especialistas, la rápida desescalada tras el primer cierre total, un exceso de confianza por parte de las autoridades y la politización de la gestión de la crisis fueron algunas de las principales causas por las que el país pasó de ser un caso modelo con escasos contagios diarios tras la primera oleada a la situación actual.

Hasta el momento han sido casi 170.000 los casos detectados desde el comienzo de la pandemia -de un total de nueve millones de habitantes-, de los cuales más de 45.000 están aún activos y 551 en estado grave. La mortalidad, sin embargo, se mantiene relativamente baja en porcentaje en comparación a otros países y se elevó hoy a 1.147.

En las últimas semanas los contagios han aumentado rápidamente y llevado al Gobierno a aplicar primero un toque de queda nocturno en las zonas con mayores índices de infecciones y luego el cierre total que entrará en vigor este viernes a las dos de la tarde.

'Este es el momento de seguir las instrucciones, de cuidarnos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, a unirnos para ayudar a aquellos que necesiten ayuda', pidió Rivlin en su discurso, tras varios meses en los que buena parte de la sociedad ha ignorado muchas de las medidas de distanciamiento social.

El nuevo confinamiento permitirá a los ciudadanos trasladarse hasta 500 metros de sus casas, con contadas excepciones, y obligará al cierre de escuelas (a partir de mañana), hoteles, gimnasios, salas de celebración y todos los comercios no esenciales.

Las reuniones, por otra parte, se verán limitadas hasta 10 personas en espacios cerrados y 20 en exterior.

En una entrevista hoy con el digital israelí Ynet, el ministro de Sanidad, Yuli Edelstein, advirtió que el período de tres semanas de confinamiento podría extenderse y que los israelíes 'lidiarán con estas restricciones por un tiempo, e incluso algunas más severas'.

'Cualquiera que piense que la situación será alentadora en dos semanas está equivocado', agregó.

Tal como sucedió durante el primer confinamiento, en los meses de marzo y abril, el Ejército israelí colaborará con la Policía en su aplicación y supervisará el cumplimiento de las restricciones.

Según informó hoy la oficina del ministro de Defensa, Beny Gantz, 500 nuevos soldados fueron convocados para ayudar a las fuerzas policiales, lo que eleva a 1.000 las tropas israelíes asignadas a esta tarea.

Además, el Ejército se encarga, desde hace varios meses, de gestionar hoteles que albergan a pacientes portadores del virus, operar centros de pruebas de coronavirus, de transportar pacientes a centros de cuarentena, entre otras varias tareas vinculadas con la lucha contra la pandemia. EFE

20200916 https://www.diariolibre.com

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