Presidente surcoreano no prevé acudir a la entronización del emperador nipón

Seúl, 11 oct (EFE).- El presidente surcoreano, Moon Jae-in, no tiene previsto acudir a final de mes a la entronización del emperador de Japón, Naruhito, en respuesta a las restricciones comerciales activadas por Tokio este verano, según aseguró hoy un funcionario a la agencia Yonhap.

Al parecer Moon considera que su presencia en Tokio para la ceremonia no garantiza un acercamiento diplomático en un momento en que las relaciones bilaterales están en su peor momento en varias décadas, según adelantó a Yonhap un representante de la oficina presidencial que pidió el anonimato.

Representantes del Gobierno surcoreano se habían mostrado en las últimas semanas esperanzados con la posibilidad de que Moon y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, pudieran mantener una reunión en Tokio aprovechando la ceremonia de entronización.

Sin embargo, Abe estaría al parecer más dispuesto a mantener una breve reunión de menor nivel, en este caso con el primer ministro coreano (el cargo de primer ministro en Corea del Sur equivale a una vicepresidencia del Gobierno), Lee Nak-yon, que podría ser el representante surcoreano que acuda a la ceremonia en Tokio.

Las relaciones entre ambos vecinos han empeorado a raíz de que Tokio protestara por una sentencia del Supremo surcoreano de finales de 2018 que abría la puerta a que empresas niponas compensen económicamente a coreanos esclavizados por estas compañías cuando Japón colonizó la península coreana (1910-1945).

Tokio decidió en julio activar restricciones sobre sus exportaciones al país vecino de materiales químicos básicos para fabricar pantallas y chips de memoria, pilar básico de las exportaciones surcoreanas, y en agosto retiró a su vez a Corea del Sur de la lista japonesa de socios comerciales preferentes.

Japón asegura, sin haber ofrecido pruebas sustanciales, que la medida responde a una supuesta laxitud en el control de estos materiales por parte surcoreana, lo que hace posible que dichos productos puedan ser usados, por ejemplo, con fines militares.

Seúl retiró a su vez a Tokio de su lista de socios preferentes y ha dicho que considera las medidas japonesas una represalia por la sentencia del Supremo.

En ese sentido, Tokio defiende que todas las compensaciones quedaron cubiertas con el tratado de normalización de lazos de 1965, por el cual donó 300 millones de dólares (unos 272 millones de euros) a las víctimas de la colonización.

La dictadura militar de Park Chung-hee no canalizó los fondos a todas esas víctimas, motivo por el cual miles de afectados han denunciado a su vez al Gobierno surcoreano. EFE

20191011 https://www.diariolibre.com

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