Presidente Talon busca la reelección en Benín tras años de deriva autoritaria
Noel Tadegnon
Cotonú, 10 abr (EFE).- El presidente de Benín, Patrice Talon, busca este domingo la reelección en un país modelo de democracia y estabilidad política en África occidental, pero donde la oposición denuncia una deriva autoritaria desde su llegada al poder en 2016.
Más de 5,5 millones de votantes están llamados a las urnas en 7.860 centros que estarán abiertos desde las 7:00 hora local (06:00 GMT) a las 16:00 hora local (15:00 GMT), y será la primera vez que elijan simultáneamente al presidente y al vicepresidente de la República.
Sólo podrán elegir entre las únicas tres candidaturas aceptadas por la Comisión Nacional Electoral Autónoma (CENA), a diferencia de las 48 validadas en las últimas presidenciales.
El favorito es el actual jefe de Estado, el magnate del algodón Patrice Talon (62 años), que aspira a un segundo mandato y se enfrentará a dos candidatos poco conocidos: el exministro Alassane Soumanou y una figura disidente de la oposición, Corentin Kohoué.
La CENA rechazó otras 17 candidaturas por no cumplir con determinadas disposiciones del Código Electoral, como la falta del número de apoyos requeridos entre los alcaldes y diputados del país o la ausencia del recibo de pago de una fianza.
Según una ley apoyada por Talon y aprobada en 2019, los candidatos a la Presidencia requieren el apoyo del 10 % de los diputados y alcaldes de Benín, es decir de 16 de los 160 totales -83 diputados y 77 alcaldes-, pero de los que sólo seis alcaldes son de la oposición.
Además, la tensión ha ido en aumento en el país por la marginación de la oposición, pues entre enero y marzo varios candidatos han sido detenidos, como la exministra y miembro del partido opositor Los Demócratas (LD) Reckya Madougou, acusada de 'financiación del terrorismo'.
Asimismo, protestas estallaron esta semana en varias ciudades, principalmente bastiones de la oposición, donde los manifestantes bloquearon carreteras y saquearon propiedades progubernamentales.
La campaña electoral comenzó el pasado 26 de marzo y terminó este viernes, días en los que los tres candidatos presentaron sus promesas en mítines a lo largo del país.
'Todos los benineses tendrán agua potable al alcance de la mano o de la garganta como máximo a finales de 2023', declaró Talon en un mitin, además de prometer, entre otras cosas, la construcción de 30 nuevas escuelas agrícolas de alto nivel en Benín.
'Haremos todo lo posible para que la universidad deje de ser la universidad de los ricos y se convierta en la universidad de todo el mundo', declaró Soumanou durante la campaña.
Por su parte, Kohoué prometió dedicar '15.000 millones de francos CFA (unos 23 millones euros) para impulsar a las pequeñas empresas con el fin de luchar contra la pobreza', y propuso la capacitación tecnológica de 15.000 jóvenes 'para resolver el problema del atraso digital que vive el país'.
EXCLUSIÓN DE LA OPOSICIÓN
En sus cinco años como presidente de Benín, tanto la oposición como organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil han reprochado a Talon su deriva autoritaria y el retroceso en materia de derechos humanos.
Candidato independiente y unos de los hombres más ricos de África subsahariana, el magnate llegó al poder en 2016 tras ganar en la segunda vuelta a Lionel Zinsou, delfín del entonces presidente saliente, Thomas Boni Yayi (2006-2016), que no podía presentarse a un tercer mandato al no estar permitido por la Constitución.
Tras su llegada a la jefatura del Estado, Talon prometió que sólo ocuparía el sillón presidencial durante un mandato, e incluso intentó modificar la Constitución a ese efecto -siendo bloqueada la reforma por la Asamblea Nacional-, pero a mediados de enero de este año anunció su candidatura a un segundo mandato.
En abril de 2019, Benín celebró elecciones legislativas sin la oposición, tras la autorización de la CENA a participar sólo a dos partidos afines a la Presidencia.
Estas elecciones tuvieron la tasa de abstención más alta hasta la fecha, de un 77 % frente al 35 % de las anteriores legislativas.
Al menos cuatro personas murieron el día de la votación y el 2 de mayo en una manifestación, según Amnistía Internacional, que denunció arrestos arbitrarios y 'una represión postelectoral inquietante'.
En abril de 2020, el país africano celebró elecciones municipales, en las cuales únicamente fueron elegidos seis alcaldes de la oposición, de los 77 totales.
'La sociedad civil beninesa no ha sido escuchada, a pesar de la movilización tras la situación de exclusión de los partidos políticos de la oposición', declaró a Efe Ralmeg Gandaho, presidente de la ONG Cambio Social Benín.
'Es todo menos un orgullo para nosotros -añadió- ver que Benín, que durante mucho tiempo ha sido un modelo de democracia en África, se ha convertido en un país con un parlamento compuesto por diputados de un solo bando'.
La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), bloque regional al que pertenece Benín, desplegará 105 observadores electorales en la votación del domingo. EFE

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