Primer ministro surcoreano cree que su visita a Japón puede mejorar lazos
Seúl, 22 oct (EFE).- El primer ministro surcoreano, Lee Nak-yong, dijo hoy antes de partir a Japón que cree que su visita, durante la cual se reunirá con el jefe de Gobierno nipón, Shinzo Abe, puede servir como un 'paso adelante' para mejorar las malas relaciones entre los dos países.
'No creo que un solo viaje vaya a resolverlo todo, pero creo que la visita puede funcionar como un paso adelante para las relaciones bilaterales', le dijo antes de despegar de la base aérea de Seongnam (al sur de Seúl) Lee al embajador nipón en Corea del Sur, Nagamine Yasumasa, según funcionarios citados por la agencia de noticias Yonhap.
Dos horas después Lee aterrizó en Tokio, donde hoy asiste a la entronización del emperador Naruhito junto a jefes de Estado y Gobierno y dignatarios de 194 países.
Además de reunirse 10-20 minutos con el primer ministro Shinzo Abe el jueves, Lee se verá con representantes de los principales partidos políticos y con líderes empresariales nipones durante su visita de tres días de cara a tratar de enmendar la deriva que han tomado las lazos, que están en su peor momento en décadas.
La reunión de Lee (cuyo cargo equivale a una vicepresidencia del Gobierno) y Abe será la de mayor nivel desde que las relaciones comenzaron a torcerse a final del año pasado.
Fue a finales de 2018 cuando el Supremo en Seúl abrió la puerta a que empresas japonesas que esclavizaron a ciudadanos coreanos durante la colonización (1910-1935) compensaran económicamente a las víctimas.
El pasado julio Tokio activó restricciones sobre exportaciones al país vecino de materiales químicos básicos para fabricar pantallas y chips de memoria, pilar básico de las exportaciones surcoreanas, y en agosto retiró a Corea del Sur de su lista de socios comerciales preferentes.
Japón asegura, sin ofrecer pruebas sustanciales, que la medida responde a una supuesta laxitud en el control de estos materiales por parte surcoreana, lo que hace posible que dichos productos puedan ser usados, por ejemplo, con fines militares.
Seúl respondió retirando a Tokio de su lista de socios preferentes en septiembre y sostiene que considera las medidas japonesas una represalia por la sentencia del Supremo.
En ese sentido, Tokio defiende que las compensaciones quedaron cubiertas con el tratado de normalización de lazos de 1965, por el cual donó 300 millones de dólares (unos 269 millones de euros) a víctimas de la colonización.
Sin embargo, la dictadura militar de Park Chung-hee no canalizó los fondos a todas esas víctimas, por lo que miles de afectados han denunciado a su vez al Gobierno surcoreano. EFE
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