Primer ministro Túnez admite su error pero responsabiliza de crisis a Ennahda
Túnez, 23 jul (EFE).- El primer ministro en funciones tunecino, Elyes Fakhfakh, acusó hoy a su socio en el Gobierno, el partido conservador de tendencia islamista 'Ennahda', de haber utilizado las acusaciones de corrupción para provocar su renuncia y la caída del Ejecutivo y admitió su error al no declarar ni ceder sus intereses empresariales como exige la ley.
'Lo que han hecho es un crimen contra Túnez. Habíamos preparado un plan de rescate en un mes y medio mientras ellos preparaban la caída del gobierno. Van a arrepentirse', declaró en un entrevista con la radio local 'Express FM' Fakhfakh, acusado de un presunto delito de conflicto de intereses por no haber declarado su participación accionarial en empresas privadas que contrataron con la Administración.
El jefe de Gobierno, que dimitió el pasado 15 de julio, reprochó a los conservadores que se hayan alineado con el partido opositor, 'Corazón de Túnez', dirigido por el polémico magnate de la comunicación Nabil Karoui, igualmente acusado de corrupción, y con algunos actores implicados en el contrabando para impedir la lucha contra la corruptela, principal objetivo de su administración.
'Algunas partes quieren entrar en el poder a toda costa o, en caso contrario, terminar con él sin tener en cuenta ni la situación sanitaria del país, ni de seguridad ni muchos menos social. Sólo se preocupan de sus propios intereses', criticó el dirigente.
En este sentido, Fakhfakh recordó que Túnez se encuentra 'al borde de la quiebra' y que el Estado podría verse incapaz de pagar los sueldos de sus 700.000 funcionarios.
Respecto a la denuncia por 'conflicto de intereses', el político admitió por primera vez haber cometido un error al no ceder las acciones de su compañía en el plazo legal establecido y se defendió asegurando que la 'única' preocupación durante su mandato fue la lucha contra la pandemia del coronavirus, que en Túnez oficialmente ha causado la muerte de 50 personas y contagiado a otras 1.394.
'Si tuviera que volverlo a hacer me ocuparía primero de mis asuntos. Es lo que nos ha mostrado este caso: hay que preocuparse de sí mismo antes que de los problemas del Estado y de la ciudadanía. Tenía que haber dejado de lado mi papel de jefe de Gobierno y haber explicado todo a la gente para no permitir a mis detractores que conviertan este caso en una película', lamentó.
El responsable advirtió a su sucesor, cuya identidad deberá ser revelada antes del próximo 27 de julio, que 'llegar al poder no es difícil, sino reformarlo. En Túnez no puede hacerse excepto si se rompe con la política del contrabando en la que todo se vende y se compra'.
A modo de autocrítica, el mandatario subrayó que su objetivo había sido reunir a todas las fuerzas políticas del país para terminar con la 'política de parches' pero admitió no haber sabido convencer.
Fakhfakh dimitió tras reunirse con el presidente de la República, Kaïes Said, quien tiene así ahora la potestad constitucional de designar a un sustituto que deberá conseguir la aprobación del Parlamento en un plazo máximo de dos meses.
Y después de conocer que 'Ennahda' tenía los apoyos suficientes en la Cámara para sacar adelante una moción de censura que habría dado a los islamistas el derecho a presentar una alternativa. EFE
EFE