Rebeldes de región etíope de Tigray celebran posibles sanciones de EEUU
Adís Abeba, 18 sep (EFE).- Los rebeldes de la región de Tigray, contra la que el Gobierno etíope mantiene una ofensiva armada desde hace 10 meses, valoraron hoy positivamente la orden ejecutiva de Estados Unidos que abre la puerta a posibles nuevas sanciones económicas para todas las partes del conflicto.
'El Gobierno de Tigray cree firmemente que la orden ejecutiva (...) es un paso en la buena dirección', según un comunicado compartido hoy en Twitter por Getachew Reda, el portavoz del Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT), que gobernaba en la región hasta el estallido de la guerra y lidera ahora las Fuerzas de Defensa de Tigray (FDT).
La orden, según explicó el propio presidente de Estados Unidos el viernes, 'establece un nuevo régimen de sanciones que permitirá ir contra aquellos que son responsables, o cómplices, en la extensión del conflicto en Etiopía, la obstrucción del acceso humanitario o que están impidiendo un alto el fuego'.
Esto incluye tanto al Gobierno central etíope como al FPLT y también al Ejecutivo eritreo y a las autoridades de la región vecina de Amhara, que han combatido al lado de las fuerzas etíopes.
En su comunicado, el FPLT subrayó su apoyo a cualquier investigación 'para abordar posibles infracciones por parte de personas y/o entidades afiliadas a las fuerzas tigriñas y llevar a los perpetradores ante la justicia'.
Precisamente, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés) acusó a principios de septiembre a los rebeldes de saquear ayuda humanitaria en la región de Amhara, lo que podría hacer a los propios tigriñas blanco de estas sanciones.
Por otro lado, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, rechazó este viernes la orden ejecutiva, acusando a EEUU de no respetar la 'soberanía' del país africano.
El pasado mes de mayo, Antony Blinken, secretario de Estado del presidente Joe Biden, ya anunció 'una política de restricción de visados' a cargos gubernamentales y militares etíopes, eritreos y de la región vecina de Amhara, asegurando que era el momento de que la comunidad internacional actuara.
La guerra comenzó el pasado 4 de noviembre, cuando el primer ministro etíope lanzó una ofensiva contra el FPLT en represalia por un ataque contra una base militar federal.
El pasado 28 de junio, el Ejecutivo etíope anunció un 'alto el fuego unilateral humanitario' y el Ejército se retiró de varias ciudades tigriñas -incluida Mekele-, pero las fuerzas amharas, que peleaban junto al Gobierno y anexionaron de facto zonas sobre los que reivindican derechos históricos-, siguieron allí.
En ese contexto, los rebeldes tigriñas recuperaron terreno y el conflicto se extendió a las regiones vecinas de Afar y Amhara.
Desde noviembre, miles de personas han muerto, unos dos millones se han visto desplazados internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales. EFE
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