Reforma judicial en Perú avanza con elección de la Junta Nacional de Justicia
Lima, 30 dic (EFE).- La reforma judicial en Perú, que arrancó en 2018 cuando se descubrió una gran red de corrupción en la Judicatura, dio un nuevo paso este lunes con la elección de los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), el organismo que reemplazará al disuelto Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
La comisión especial encargada de elegir a los magistrados tras un concurso público anunció que los siete miembros titulares de la JNJ serán Aldo Vásquez, Henry Avila, Luz Tello, María Zavala, Imelda Tumialán, Marco Falconí y Antonio De la Haza.
Los magistrados elegidos, y un grupo de siete suplentes, jurarán a sus cargos el próximo 6 de enero y tendrán la misión de evaluar, nombrar y sancionar a jueces y fiscales en el país, así como elegir a los jefes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec).
La JNJ reemplaza al desactivado CNM, cuyos miembros fueron destituidos por estar inmersos la mayoría de ellos en una gran trama de corrupción judicial, donde supuestamente promocionaban a jueces de acuerdo a sus intereses y a cambio de favores.
UNA PROPUESTA DEL GOBIERNO
La creación de la JNJ fue una de las grandes medidas propuestas por el presidente de Perú, Martín Vizcarra, para reformar la Judicatura y combatir la corrupción en el país, y obtuvo un masivo apoyo popular en un referéndum celebrado en diciembre de 2018.
Según el planteamiento, con la JNJ se busca evitar que se repitan los casos de presunto tráfico de influencias en los que incurrió el CNM, cuyos supuestos actos de corrupción se conocieron a partir de una serie de grabaciones telefónicas difundidas por medios locales.
Entre los comprometidos en esos audios se encontraban tres de los consejeros, el entonces presidente de la Corte Superior del Callao, Walter Ríos; así como el exjuez supremo César Hinostroza, quien permanece en España a la espera de ser extraditado a Perú.
UN PRIMER INTENTO FALLIDO
El impulso a la reforma de la justicia tuvo un primer intento fallido en mayo pasado, cuando no se logró elegir a los integrantes de la JNJ, ya que solo tres de los 104 postulantes aprobaron el examen de conocimientos.
Para la selección de sus siete miembros titulares y siete suplentes, se estableció un concurso de méritos que incluía la evaluación de conocimientos y curricular, pruebas de confianza, una entrevista personal y un cuadro de méritos.
Ante el bajo número de aprobados, la comisión acordó convocar a un nuevo concurso y reestructurar los tiempos del proceso, ya que desde la desactivación del CNM no se ha atendido las recomendaciones para destituir a jueces y fiscales.
UNA ELECCIÓN POLÉMICA
A pesar de ello, la elección de los miembros de la JNJ generó de inmediato polémica, ya que el jurista Walter Albán, miembro del directorio de la organización Proética, cuestionó la prisa con que se hicieron las entrevistas personales y el vínculo político de algunos de los magistrados elegidos.
Albán, quien también fue defensor del Pueblo y ministro del Interior, consideró que lo mejor hubiera sido esperar a los primeros días de enero próximo para realizar las entrevistas 'para que pudiera haber un mayor seguimiento de la ciudadanía, los interesados y los medios' de comunicación.
'Es bueno tener una Junta Nacional de Justicia, pero hay cosas que no se explican solas, las entrevistas eran muy importantes', sostuvo en el Canal N antes de agregar que tampoco entiende 'por completo estos resultados'.
Señaló, en ese sentido, que entre los elegidos hay dos magistrados con un 'perfil político', como Marco Falconí, quien fue congresista por el partido Perú Posible en el período 2011-2016, y María Zavala, quien fue ministra de Justicia del segundo Gobierno de Alan García (2006-2011). EFE

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