Regresa a Italia niño albanés que su madre combatiente del EI llevó a Siria
Roma, 7 nov (EFE).- El niño albanés Alvin Berisha regresará en las próximas horas a su casa en Italia, donde vive su padre, después de que su madre, que se unió al Estado Islámico (EI), lo secuestrara y se lo llevara en 2014 a Siria, cuando tenía 6 años, donde quedó huérfano y se perdió en uno de los muchos campos de refugiados del país.
La Policía italiana informó este jueves de la 'compleja operación' y 'sin precedentes' para localizar a Alvin, de 11 años, y que volviera con su padre, Afrimm Berisha, un albanés con residencia desde hace años en Italia que nunca dejó de buscar al niño después de que fuera secuestrado por su madre, Valbona Berisha, cuando se radicalizó a través de internet y decidió unirse al EI.
La búsqueda llevó hasta el campo de refugiados de Al Hol bajo el control de los kurdos y en el que se encuentran cerca de 70.000 personas, la mayoría esposas e hijos de combatientes del EI muertos o encarcelados.
Según explicó la policía en un comunicado, todo comenzó cuando se emitió una orden de arresto internacional contra Valbona Berisha por secuestro de menor y resultó que ésta había fallecido durante un combate en Siria, y se creía que Alvin se encontraba en la llamada 'área de huérfanos' del campo de Al Hol.
Tras exámenes de comparación fisonómica y sobre todo por una malformación en la oreja derecha que el padre había comunicado, se llegó a la certeza de la identidad del niño.
El pasado 10 de septiembre, con la autorización de la fiscalía de Milán, se emitió una orden a la Interpol para poder escuchar en Italia como testigo al niño en una investigación sobre terrorismo.
La policía explica en la nota que comenzó así 'una delicada partida de ajedrez' en la que jugaron los Ministerios de Exteriores italiano y albanés para obtener los documentos necesarios para que el niño, de nacionalidad albanesa, pudiera llegar al Líbano y de allí a Italia.
Al mismo tiempo, se pidió ayuda a la Cruz Roja Internacional y a la Media Luna Roja, que opera en este campo, para que localizase al niño y lo condujese al Líbano 'atravesando un territorio en guerra'.
En la frontera con el Líbano le esperaban los agentes de la Policía italiana y Carabineros y una delegación del Gobierno albanés que le condujeron a la Embajada italiana en Beirut desde donde en las próximas horas partirá hacia Italia y llegará a su casa en Barzago, en Génova.
El padre del menor había contado su historia al programa de televisión 'Le Iene', que le llevó al campamento en Siria donde se encontraba Alvin, quien no puede caminar bien debido a las heridas sufridas en la explosión en la que murió su madre, y pudo abrazarlo entre lágrimas.
Pero el niño no pudo abandonar el campo por problemas burocráticos hasta ahora.
Alvin es uno de los cerca de 29.000 niños, hijos de combatientes extranjeros, la mayoría menores de 12 años, que han quedado atrapados en Siria, según Unicef, de los que unos 20.000 proceden de Irak, mientras que más de 9.000 son de otros 60 países. Y se cree que en Irak hay otros 1.000. EFE
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