Ruanda niega que apoye al grupo rebelde congoleño M23
Kigali, 9 nov (EFE).- El Ejército de Ruanda negó hoy que esté 'implicado' o que 'apoye cualquier actividad' del M23, un grupo rebelde que, desde finales de 2012 hasta 2013, destacó como uno de los más fuertes en la vecina República Democrática del Congo (RDC).
El Ejército ruandés contradijo en un comunicado las declaraciones del portavoz adjunto de las Fuerzas Armadas de la RDC, Sylvain Ekenge, quien aseguró que los presuntos rebeldes del M23 que atacaron y ocuparon varios pueblos los pasados domingo y lunes “han cruzado la frontera de Ruanda, el lugar de dónde procedían”.
“Este ataque se originó en Uganda y los rebeldes se han retirado allí”, aseguró el Ejército de Ruanda.
“Cualquier información que señale que los rebeldes procedían o se retiraron a Ruanda se trata de propaganda dirigida a socavar las buenas relaciones entre Ruanda y la RDC”, añadió.
El pasado lunes hombres armados e identificados por las autoridades congoleñas como combatientes del M23 tomaron el control de cuatro localidades del territorio de Rutshuru (provincia de Kivu del Norte), en el este de la RDC.
Sin embargo, el presidente del M23, Bertrand Bisimwa, rechazó en un comunicado las acusaciones de las autoridades e insistió en que su grupo no “está participando en ningún enfrentamiento armado”.
Los ataques de los rebeldes y la respuesta del Ejército empujó al menos a 11.000 civiles congoleños a huir hasta la vecina Uganda, según confirmó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
A última hora del lunes el Ejército congoleño anunció haber recuperado todas sus posiciones.
“Ya no quedan combatientes del M23 en Rutshuru. Tenemos el control total de la situación”, dijo Ekenge a medios locales.
El M23 empezó su andadura como grupo rebelde a principios de 2012 y estaba formado sobre todo por soldados que desertaron del Ejército congoleño para protestar contra el Gobierno.
Estos combatientes avanzaron con rapidez y en noviembre de 2012 consiguieron ocupar durante dos semanas la ciudad de Goma, capital de Kivu del Norte, habitada por cerca de 700.000 personas.
Entonces, las Naciones Unidas acusaron al M23 de contar con el apoyo económico-militar de Ruanda e incluso de recibir órdenes directas de altos funcionarios del Ejército ruandés.
Como consecuencia, Estados Unidos y el Reino Unido cancelaron durante varios meses sus donaciones económicas y programas de cooperación con Ruanda, aunque el presidente de ese país, Paul Kagame, negó cualquier relación con el M23.
Finalmente, la presión diplomática empujó al M23 a retirarse de Goma e iniciar conversaciones de paz con el Gobierno congoleño.
En 2017 algunos combatientes del M23 lamentaron la lenta aplicación de los acuerdos firmados en esas conversaciones y organizaron varios ataques cerca de la frontera de Uganda.
El este de la RDC lleva más de dos décadas sumido en un conflicto alimentado por las milicias rebeldes y los ataques de soldados del Ejército, pese a la presencia de la misión de paz de la ONU (MONUSCO), que tiene desplegados más de 14.000 efectivos. EFE
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