Rumanía convoca al embajador iraní por ataque a buque frente a Omán
Bucarest/Viena, 2 ago (EFE).- El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rumanía ha convocado al embajador iraní en Bucarest por el ataque a un buque cisterna el pasado jueves frente a la costa de Omán, con dos muertos -uno de ellos un ciudadano rumano-, y ha afirmado que 'se reserva el derecho de actuar en consecuencia'.
En un comunicado, el citado ministerio da por sentada la responsabilidad de Irán en el ataque, que condena 'enérgicamente', y asegura que Rumanía está 'coordinando con los aliados del país para determinar las medidas de respuesta adecuadas'.
'El embajador de Irán en Bucarest ha sido convocado urgentemente en el Ministerio de Asuntos Exteriores', informa la nota.
'Teniendo en cuenta los aspectos presentados por los socios internacionales de Rumanía en relación con el hecho de que el ataque fue deliberado y coordinado por Irán, Rumanía pide a las autoridades iraníes que ofrezcan explicaciones de inmediato', indica.
Además, Bucarest 'se reserva el derecho de actuar en consecuencia, junto con sus socios internacionales, para una respuesta adecuada'.
'El ataque contra un objetivo civil, con el resultado de la pérdida de vidas y de importantes daños materiales, no tiene ninguna justificación y debe ser condenado enérgicamente a nivel internacional', concluye el comunicado.
La condena rumana ha sido asimismo expresada por el ministro de Exteriores del país balcánico, Bogdan Aurescu, en un breve mensaje publicado en su cuenta de Twitter, en el que insiste en que su país está buscando 'una respuesta apropiada' con sus socios.
El Gobierno rumano se ha sumado así a los de Estados Unidos, el Reino Unido e Israel, que también responsabilizan a Teherán del citado ataque.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, indicó ayer, domingo, en un comunicado, que su país 'está seguro de que Irán perpetró el ataque', por lo que está trabajando con sus socios para 'considerar los pasos a seguir' y determinar la 'respuesta adecuada'.
Cuando fue atacado en la noche del 29 de julio, el navío Mercer Street, gestionado por una empresa del multimillonario israelí Eyal Ofer, estaba en el norte del océano Índico mientras iba hacia Emiratos Árabes Unidos.
Dos miembros de la tripulación, uno de Rumanía y otro del Reino Unido, murieron en el ataque.
El incidente despertó las alarmas de Israel, que ve en Teherán su principal enemigo en la región y una amenaza potencial.
Por su parte, el Gobierno iraní ha negado las acusaciones como 'infundadas'. EFE
vie-wr/rml
EFE