Rusesabagina pierde su lucha por la libertad condicional y seguirá en prisión
Charles Ndushabandi
Kigali, 2 oct (EFE).- Un tribunal ruandés negó hoy la libertad condicional solicitada por Paul Rusesabagina, el exgerente que inspiró la película 'Hotel Ruanda' sobre el genocidio de 1994, quien está acusado de trece cargos relacionados con delitos de terrorismo.
Durante una vista en el tribunal de Nyarugenge en Kigali, el juez Adolph Udahemuka consideró 'poco convincentes' los argumentos esgrimidos por Rusesabagina, quien había alegado motivos de salud para solicitar la libertad bajo fianza.
Udahemuka avaló así la decisión adoptada el pasado 17 de septiembre por el tribunal de primera instancia de Kicukiro en Kigali, que denegó la libertad condicional al acusado y ordenó que permaneciera encarcelado de manera provisional durante 30 días para 'asegurar que no sabotea las investigaciones en curso en su caso'.
Rusesabagina había interpuesto un recurso de apelación contra ese fallo, pero fue hoy desestimado por el magistrado de Nyarugenge.
'Consideramos la propia admisión del sospechoso de que no ha tenido complicaciones con respecto a la atención médica mientras estuvo detenido y ha tenido acceso a personal médico', arguyó el juez, al refutar el argumento de la mala salud expuesto por el exgerente para poder salir de la cárcel en libertad condicional.
Rusesabagina, que llegó al tribunal esposado, con una mascarilla y un atuendo rosa de presidiario, también había alegado que tiene la nacionalidad belga y, por lo que la Justicia ruandesa no tendría jurisdicción en el caso.
RIESGO DE FUGA
'El hecho de que Rusesabagina diga ser belga y no ruandés es motivo para creer que se corre el riesgo de fuga', replicó el magistrado, al rechazar la idea de la nacionalidad y la jurisdicción defendida por los abogados del acusado.
'No estamos contentos con el fallo, pero lamentablemente no podemos apelar en su contra', se quejó la abogada defensora Emeline Nyembo.
'Sin embargo, seguiremos presionando por su liberación, pero mientras nos preparamos para la fase sustantiva del juicio', agregó Nyembo.
La familia de Rusesabagina instó este jueves a Estados Unidos (país de residencia del acusado), la Unión Europea y Bélgica a presionar a las autoridades ruandesas para conseguir que se le ponga en libertad.
Hace una semana, el exgerente, detractor del presidente de Ruanda, Paul Kagame, reconoció ante el tribunal de Nyarugenge ser el fundador de un grupo armado, las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), pero negó estar involucrado en sus crímenes.
La Fiscalía le acusa, entre otros cargos, de haber entregado dinero a esta milicia, brazo armado del Movimiento de Ruanda por el Cambio Democrático (MRCD), partido liderado por él mismo.
Las FLN se han responsabilizado en el pasado de ataques perpetrados en Ruanda desde 2018.
Sin embargo, su hija, Carine Kanimba, aseguró ayer que su padre 'nunca creó ningún grupo armado' y que las declaraciones que está haciendo 'se deben a la tortura a la que se le ha sometido'.
UNA DETENCIÓN BAJO LA SOMBRA DE LA DUDA
Rusesabagina fue detenido el pasado 31 de agosto en el aeropuerto internacional de Kigali, según el Gobierno ruandés, aunque la familia y sus abogados denuncian que fue 'secuestrado, desaparecido y sometido a una entrega extraordinaria de Dubái a Ruanda'.
Las autoridades ruandesas sostienen que su detención fue legal, pero no han facilitado detalles y tampoco nadie ha explicado qué sucedió entre el 27 de agosto, cuando el acusado habló con su familia después de llegar a Dubái, y el 31 de agosto, cuando se le exhibió ante los medios de comunicación en Kigali.
Rusesabagina, que fue gerente del famoso Hotel Des Milles Collines en Kigali, donde albergó a más de mil tutsis y hutus moderados durante el genocidio para salvarlos de los hutus extremistas, contaba con una orden de arresto internacional, acusado de crímenes como asesinatos y secuestros de civiles ruandeses.
La labor de Rusesabagina, de 66 años, inspiró la célebre película 'Hotel Ruanda' (2004), basada en la historia de este influyente hombre de negocios hutu, casado con una mujer tutsi.
En 2005, el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, le otorgó la Medalla Presidencial a la Libertad por sus hechos heroicos.
Sin embargo, la asociación de víctimas del genocidio Ibuka asegura que su rol de salvador en la matanza ha sido exagerado y sus críticos señalan que resguardó a tutsis en el hotel a cambio de dinero.
El genocidio empezó el 7 de abril de 1994 tras el asesinato el día anterior de los presidentes de Ruanda, Juvénal Habyarimana, y Burundi, Cyprien Ntaryamira (ambos hutus), cuando el avión en el que viajaban fue derribado sobre Kigali.
La muerte de ambos mandatarios (de la que el Gobierno ruandés acusó a los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés, liderado por el actual presidente de Ruanda, Paul Kagame) desencadenó la matanza de unos 800.000 tutsis y hutus moderados en poco más de tres meses, unO de los peores genocidios de la historia reciente. EFE

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