Se elevan a nueve los detenidos en Túnez por el ataque de Susa
Túnez, 9 sep (EFE).- Las fuerzas de seguridad tunecinas detuvieron en las últimas 48 horas a otras dos personas supuestamente implicadas en el ataque terrorista de este domingo en la ciudad turística de Susa que causó la muerte de un policía e hirió gravemente a otro, con lo que los arrestados se elevan ya a nueve.
Uno de los últimos detenidos es el imam de la mezquita a la que asistían los atacantes y que habría colaborado vigilando los desplazamientos de la patrulla policial.
El otro arrestado habría estado al corriente del atentado y no informó a las autoridades de ello, declaró hoy el portavoz del departamento antiterrorista Sofiène Sliti a la emisora de radio local Shems FM.
Con estos dos nuevos arrestos, se elevan a nueve los sospechosos detenidos, entre ellos la mujer de uno de los tres presuntos terroristas abatidos y dos hermanos de otro, además de tres 'reclutadores'.
Los atacantes eran dos hermanos de 25 y 31 años -uno empleado de una fábrica de aluminio y el otro estudiante de formación profesional- originarios de Akouda, un pueblo a escasos kilómetros de Susa.
'No he llorado por mis hijos, han tenido lo que se merecían, he llorado por el mártir', dijo hoy su padre, Ridha Gaddes, en una entrevista a la emisora Jawahara FM.
Gaddes explicó que el comportamiento de sus hijos cambió 'de la noche a la mañana' y trató por todos los medios de impedir que se relacionaran con el tercer asaltante, un joven de 19 años, 'pero sufrieron un lavado de cerebro'.
El atentado ocurrió en Port el Kantaoui, la zona turística de la ciudad, cuando un vehículo 4x4 con tres individuos a bordo embistió a dos policías antes de atacarles con arma blanca y darse a la fuga.
Tras una persecución y un intercambio de disparos, los jóvenes fueron abatidos en el interior de una escuela donde se habían atrincherado.
Según la versión oficial, llevaban ropas con eslóganes propagandísticos del grupo terrorista Estado Islámico.
El agente Sami Mrabet falleció por las heridas de bala que sufrió en el tiroteo, mientras que el policía Rami Limam se encuentra hospitalizado, pero estable, después de haber recibido varias cuchilladas en distintas partes del cuerpo.
Port el Kantaoui, a unos 130 kilómetros de Túnez, es el lugar en el que se encontraba el hotel en el que en 2015 se cometió el atentado que costó la vida a 38 turistas, en su mayoría británicos.
Los ataques contra la Guardia Nacional tunecina se han multiplicado en los últimos dos años, en especial en la zona de Kasserine, en la frontera con Argelia, un área montañosa en la que grupos armados de Túnez y de otras zonas del Sahel se han instalado a raíz de las 'primaveras árabes'.
Las acciones terroristas se han incrementado también en la capital de Túnez durante el último año, la última de ellas el pasado 2 de marzo, cuando dos presuntos suicidas que iban en una motocicleta detonaron un artefacto a la puerta de la embajada de Estados Unidos.
Dos meses antes, una joven con un artefacto en el bolso se suicidó frente a una pareja de policías en la calle Habib Bourguiba, principal arteria de Túnez.
En 2015, tres atentados yihadistas en la capital y en Susa segaron la vida de 72 personas, 60 de ellas turistas extranjeros y doce miembros de la guardia presidencial.
Desde entonces el país se encuentra en estado de emergencia, que se renueva de manera periódica.
Los ataques hundieron el turismo, uno de los pilares de la economía tunecina, a la que aportaba el 14 % del PIB, de lo que el país todavía no se ha podido recuperar. EFE

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