Secretario de Tesoro de Brasil dice que su salida no afectará ajuste fiscal
Sao Paulo, 15 jun (EFE).- El secretario del Tesoro de Brasil, Mansueto Almeida, quien dejará el cargo entre finales de julio y comienzos de agosto, en plena crisis económica, afirmó este lunes que su salida no impactará en el programa de ajuste fiscal defendido por el Gobierno.
La salida de Mansueto supondrá la primera baja importante del Ministerio de Economía comandado por Paulo Guedes, un 'Chicago Boy' de línea dura y mentor del programa de ajuste fiscal que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro comenzó a implantar a comienzos del año pasado.
Mansueto, no obstante, señaló que su salida se dará mediante una 'transición suave' y descartó que pueda afectar la implantación del ajuste fiscal, el cual, precisó, está garantizado por la Constitución brasileña a través del techo de gastos.
'No va a cambiar nada del ajuste fiscal. El ajuste fiscal depende del comando del presidente de la República junto con el Ministerio de Economía y el apoyo del Congreso. Hoy el ajuste fiscal está en la Constitución mediante el techo de gastos', aclaró.
El secretario del Tesoro, en el cargo desde 2018, durante el Gobierno del presidente Michel Temer, precisó que su salida fue pactada con Guedes, a quien consideró el principal 'valedor' de las medidas de ajuste fiscal.
'Dentro o fuera del Gobierno, todo el mundo va a poder ayudar. Yo participé de eso y tengo que continuar ayudando', precisó Mansueto en una entrevista publicada hoy por el diario Valor Económico.
Tras un año y medio en el Gobierno del presidente Bolsonaro, el secretario del Tesoro señaló que está cansado y que, en caso de continuar, debería permanecer en el cargo dos años más para discutir el escenario pospandemia y la retomada de las medidas para reducir el abultado déficit fiscal de Brasil.
El Ejecutivo inició a comienzos de 2019 un profundo plan de ajuste que incluyó la polémica reforma del sistema de pensiones, pero muchas de las medidas que estaban pendientes, como la reforma tributaria, se han visto interrumpidas por la pandemia del nuevo coronavirus, la cual ha provocado una crisis sin precedentes en el país.
La economía brasileña se contrajo en el primer trimestre del año un 1,4 % en comparación con los tres últimos meses de 2019 y un 0,1 % frente al mismo período de 2019, sin sentir aún totalmente los efectos de la crisis de la COVID-19.
No obstante, los analistas del mercado financiero proyectan una caída del 6,51 % del producto interior bruto este año, mientras que el Banco Mundial (BM) ubicó esa retracción en el 8,0 %. EFE

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