Secuestran a once profesores de una escuela en la zona anglófona de Camerún
Yaundé, 4 nov (EFE).- Once profesores han sido secuestrados en una escuela anglicana en el pueblo de Kumbo, situado en la región del Noroeste, una de las dos zonas anglófonas de Camerún donde se desarrolla el conflicto entre grupos separatistas y el Ejército.
El ataque se produjo este martes cuando un 'grupo de hombres armados sin identificar' entró en el campus de la Escuela de Primaria y Secundaria prebisteriana de Kumbo, según informó la Iglesia Prebisteriana de Camerún en un comunicado emitido a última hora del martes.
Durante el ataque, los asaltantes se llevaron a once profesores y dejaron ir a todos los niños sin causarles ningún daño.
'La Iglesia Prebisteriana en Camerún condena de forma vehemente este acto que priva continuamente a los niños de su derecho a la educación', consideró esta institución religiosa.
Este asalto se produce apenas dos semanas después del ataque a otra escuela privada en el mismo pueblo, Kumba, en el que supuestos separatistas anglófonos mataron a ocho niños e hirieron de gravedad a otros diez.
Los ataques contra instituciones educativas en las regiones anglófonas del Noroeste y Suroeste se repiten desde 2017, después de que se sumaran a este conflicto grupos armados como las Fuerzas de Defensa de la Ambazonia (ADF), que reclaman la independencia de las áreas de mayoría anglófona (el 20 % de Camerún).
Camerún fue colonia británica y francesa hasta 1960, cuando se independizó de ambas potencias e instauró un Estado federal que perduró hasta la celebración del referéndum de 1972 que dio luz verde a su unificación.
Desde entonces, el inglés y el francés son idiomas cooficiales y conviven junto a otras 250 lenguas nativas.
No obstante, en octubre de 2017 varias protestas pacíficas de profesores y funcionarios de justicia que pedían el uso del inglés en los tribunales y en los colegios fueron violentamente reprimidas por las fuerzas de seguridad, lo que provocó el nacimiento de grupos separatistas.
Desde entonces, más de 180.000 personas han sido desplazadas por las operaciones de contrainsurgencia de los militares cameruneses, a quienes organizaciones como Amnistía Internacional acusan de matar civiles y arrasar aldeas.
El pasado julio, Human Rights Watch (HRW) aseguró que al menos 285 civiles habían muerto en casi 200 incidentes violentos en las dos regiones anglófonas de Camerún solo en la primera mitad de 2020.
El 6 de julio, un trabajador sanitario de Médicos Sin Fronteras (MSF) fue asesinado a manos de disidentes también en la región Suroeste, tras ser acusado de colaborar con las Fuerzas Armadas. EFE

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