Sigue pulso de jueces al Gobierno argelino pese a apoyo del jefe del Ejército
Argel, 4 nov (EFE).- Los jueces argelinos mantuvieron hoy el pulso que desde hace nueve días mantienen con el Gobierno, pese al apoyo que el jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, Ahmed Gaïd Salah, ofreció al ministro de Justicia, Belkacem Zeghmati, muy contestado como el resto del gabinete.
Zeghmati ordenó el pasado 27 de octubre una restructuración del cuerpo judicial, medida que algunos entienden como una purga y que afecta a 2.998 jueces y funcionarios de todo el país.
La decisión del ministro impulsó a los jueces a iniciar una huelga indefinida que ha paralizado el sistema judicial nacional y que el lunes tuvo un punto de inflexión cuando efectivos de las fuerzas antidisturbios penetraron en uno de los tribunales de la ciudad costera de Orán, la segunda del país, para dispersar a un grupo de magistrados que pretendían bloquear las sesiones.
'Denunciamos este comportamiento bárbaro e incivilizado que no ocurre ni en las peores dictaduras del mundo', aseguró hoy a Efe, Saededín Marzouk, portavoz del Club de Magistrados, un sindicato nacido al socaire de la protesta popular masiva que desde el pasado 22 de febrero exige la caída del viejo régimen militar.
Marzouk responsabilizó del incidente tanto al titular de Justicia como al secretario general del ministerio y exigió la dimisión de Zeghmat,i 'quien sirve a un Gobierno ilegítimo y rechazado por el pueblo'.
En la misma línea, el Sindicato Nacional de Magistrados (SNM), que cifra la participación en la huelga en un 98 por ciento, exigió la apertura de una investigación de los 'atroces eventos' y denunció que el objetivo del ministerio es ganar tiempo y engañar a la opinión pública nacional e internacional que 'ha deplorado este acto tiránico a través de muchos comunicados'.
A la condena también se sumaron este lunes los asesores del Tribunal Supremo y del Consejo de Estado, que igualmente expresaron su 'apoyo a los magistrados en sus reivindicaciones relativas a la independencia de la justicia'.
'Lo que ocurrió en Orán es un hecho inédito en la historia de abogacía argelina. Es una violación de los principios de esta profesión', dijo a Efe una letrada que trabaja en el tribunal de Argel.
Ante la polémica, el ministerio anunció la apertura de una investigación 'en profundidad' para 'esclarecer la verdad, depurar responsabilidades y evitar que este tipo hechos se repitan en el futuro'.
En una ceremonia celebrada el domingo en Argel, Gaïd Salah saludó con amabilidad a Zeghmati y le dijo 'Debemos ir hasta el final', unas palabras que la prensa local han interpretado como un respaldo cerrado a la labor de un ministro que, como el resto del gabinete, asumió el cargo tras la renuncia el pasado abril del presidente Abdelaziz Bouteflika, fruto de las protestas populares, pero también de la presión del propio general.
El movimiento de protesta popular, conocido como Hirak, no reconoce dicho Gobierno y se opone a las elecciones presidenciales previstas para el 12 de diciembre, al considerar que son los mismos dirigentes que participaron en los fraudes electorales en tiempos de Bouteflika, quien también nombró a Gaïd Salah en 2004. EFE

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