Singapur aprueba una polémica ley contra la injerencia política extranjera
Bangkok, 5 oct (EFE).- El Parlamento de Singapur ha aprobado una ley para combatir la injerencia de agentes extranjeros 'con campañas hostiles' en la política de la ciudad-Estado, que ha sido criticada por activistas en favor de los derechos humanos al supuestamente conceder 'un poder arbitrario' al Gobierno.
La ley, aprobada al filo de la medianoche del lunes, obligará a los proveedores de internet y a las plataformas de redes sociales a proporcionar información a las autoridades sobre usuarios, bloquear publicaciones y eliminar aplicaciones, entre otros poderes, y los acusados podrían enfrentarse a duras penas de cárcel y cuantiosas multas.
'La ley pretende abordar una seria amenaza que concierne a nuestra seguridad y soberanía nacional (...) y es clave para garantizar que los singapurenses sigan tomando decisiones propias sobre cómo debemos gobernar nuestro país', remarcó durante el debate el ministro de Interior y Justicia, Kasiviswanathan Shanmugam.
Esta legislación, presentada en la cámara hace tan solo tres semanas y rechazada en bloque por la oposición, da poder al ministerio de Interior para ordenar directamente investigaciones escudadas en el interés público con el objetivo de 'exponer campañas hostiles de información' bajo la sospecha de la injerencia extranjera.
Las pesquisas no necesitarán del visto bueno de la justicia, ya que el gobierno alega que son asuntos sensibles que conciernen a las agencias de inteligencia y con implicaciones en la seguridad nacional.
El gobierno de Singapur, que en 2019 aprobó una ley contra las 'noticias falsas', defiende que esta ley es necesaria debido a la vulnerabilidad de la multiétnica ciudad-estado, un importante centro financiero, frente a posibles campañas de desinformación, con especial énfasis sobre aquellas que se realicen por internet.
Los partidos de la oposición, que cuentan con una pequeña representación en el Parlamento, rechazan la legislación al impugnar el lenguaje impreciso utilizado en para redactar la norma.
Por su parte, Phil Robertson, subdirector para Asia de la organización Human Rights Watch (HRW), califica la ley como un 'desastre para los derechos humanos de los activistas, prensa independiente y oposición política porque otorga poder arbitrario al gobierno de Singapur para castigar a cualquiera basándose en vagas acusaciones de participación con (agentes) extranjeros'
'Con esta ley, el gobierno puede perseguir a sus críticos y censurar las opiniones que no le agraden. Una vez más, Singapur demuestra la poca fe que tiene en la democracia al recurrir a medidas políticas de regímenes autoritarios', denuncia Robertson.
Singapur, uno de los países más prósperos del mundo, ejerce un férreo control sobre los medios de comunicación y se sitúa en el puesto 160 de 180 en el índice de libertad de prensa de Reporteros sin Fronteras de 2021, por debajo de países como Venezuela, Rusia o Afganistán. EFE
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