Sospechoso sudanés de crímenes de guerra dice que las acusaciones son falsas
La Haya, 15 jun (EFE).- Un sospechoso de crímenes de guerra y de lesa humanidad de Sudán, que se entregó en República Centroafricana tras vivir más de trece años como fugitivo, dijo este lunes ante un juez de la Corte Penal Internacional (CPI) que las acusaciones a las que se enfrenta son falsas.
La vista oral tenía como propósito verificar el nombre del sospechoso, que había sido identificado por la CPI como Ali Kushayb, y comunicarle los cincuenta cargos a los que se enfrentará en su juicio en La Haya.
El acusado dijo que prefería que se refiriesen a él como Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman, petición a la que accedió de forma provisional el juez presidente de la vista, el italiano Rosario Salvatore.
'He sido informado de las acusaciones, pero son falsas', aseguró el sospechoso, que compareció por videoconferencia desde el centro de detención de la CPI debido a las medidas adoptadas por el tribunal para evitar la propagación de la COVID-19. 'Me han hecho venir aquí y espero obtener justicia', añadió.
La Fiscalía lo acusa de ser uno de los líderes más importantes de las milicias 'yanyauid', acusadas de cometer numerosos crímenes contra la población civil durante el conflicto en Darfur, remitido a la CPI por el Consejo de Seguridad de la ONU en 2005.
El sospechoso se enfrenta a 28 cargos de crímenes de guerra y 22 de lesa humanidad, entre ellos asesinato, deportación o traslado forzoso de población, encarcelamiento, tortura, violación y dirigir intencionalmente ataques contra poblaciones civiles.
Su abogado, Cyril Laucci, solicitó guardar un minuto de silencio en homenaje a 'todas las víctimas de Darfur', pero el juez Salvatore denegó la petición.
La vista de confirmación de cargos se celebrará el próximo 7 de diciembre, añadió el magistrado.
Dos grupos insurgentes de Darfur se levantaron en armas en 2003 en protesta por la pobreza y la marginación que sufrían los habitantes de esa región, dando comienzo a una cruenta guerra con el Gobierno que en los años siguientes causó la muerte de más de 300.000 personas y más de 2,5 millones de desplazados, según la ONU.
Las milicias 'yanyauid', aliadas del Ejecutivo de Jartum durante el conflicto, fueron integradas posteriormente en las tropas regulares de Sudán. EFE

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