Suben a 67 los muertos tras protestas en la región etíope de Oromia, según AI
Nairobi, 26 oct (EFE).- Al menos 67 personas han muerto desde el miércoles pasado en Etiopía en distintos puntos de la región central de Oromia, después de que protestas antigubernamentales adquirieran el carácter de choques interétnicos, afirmó hoy Amnistía Internacional (AI).
'Son cifras oficiales de fuentes policiales, la máxima autoridad a este respecto', dijo por teléfono a Efe desde la capital de Adís Abeba el investigador para Etiopía de AI, Fisseha Tekle.
El jefe de Policía regional, Kefyalew Tefera, confirmó este viernes 67 muertos, cinco de ellos agentes y el resto civiles.
Esta cifra, sin embargo, podría aumentar en las próximas horas, según Fisseha, pues 'en algunas áreas continúan los brotes de violencia interétnica y hay personas heridas de gravedad'.
Las protestas, en un principio pacíficas, comenzaron la noche del 22 de octubre poco después de que el conocido activista etíope Jawar Mohammed congregara a miles de sus partidarios alrededor de su residencia en Adís Abeba, tras insinuar públicamente que la Policía pretendía orquestar un ataque contra él.
'¿Por qué intentaron retirar a mis escoltas a media noche?', se preguntó Jawar vía Facebook, 'en el pasado, cada vez que (el Gobierno) realizaba cambios en la seguridad los comandantes me llamaban a mí o al responsable de mis escoltas para informarnos. ¿Qué ha cambiado?'.
'El plan era eliminar mi seguridad, dar rienda suelta a atacantes civiles y justificar que se trató de un ataque de la multitud', describió el activista político a través de la página de Facebook de Oromia Media Network, un medio independiente del que es cofundador.
Las fuerzas policiales desmintieron que se tratara de un complot, pero sí que confirmaron haber solicitado la retirada de sus guardaespaldas tras evaluar, según ellos al igual que con otras figuras políticas, su necesidad de contar con escoltas privados.
A partir de este momento, jóvenes oromo -la etnia mayoritaria de este país de más de 100 millones de personas y a la que pertenecen tanto Jawar como el primer ministro, Abiy Ahmed- bloquearon carreteras en distintos puntos de la región, así como a las afueras de Adís Abeba.
Partidarios de Jawar, muy crítico con alguna de las políticas adoptadas por Abiy en el último año, se enfrentaron entonces con multitudes de personas que salieron a las calles en defensa del primer ministro; recién galardonado premio Nobel de la Paz 2019 por lograr la paz con Eritrea.
'La violencia interétnica abarca cualquier dirección. Oromos contra no oromos; en Adama, por ejemplo, no musulmanes atacaron una mezquita mientras que en Balerobe, de mayoría oromo y musulmana, los ataques fueron contra otras minorías', detalló Fisseha.
Además, en varias áreas las fuerzas de seguridad llegaron a abrir fuego contra los manifestantes, por lo que AI pide ahora al Gobierno etíope que investigue un posible uso excesivo de la fuerza.
'Los militares están asegurando las zonas conflictivas, pero estas muertes deben ser investigadas. Los cabecillas deben ser llevados ante la justicia y la verdad de lo sucedido revelada, si no la espiral de violencia continuará', urgió el investigador.
Estos enfrentamientos, sobre los que Abiy todavía no se ha pronunciado, demuestran la gran división interna entre la etnia oromo; de cuyo apoyo depende el carismático líder para ganar las próximas elecciones previstas para mayo de 2020. EFE
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