Sudáfrica, país africano con más COVID-19, prevé un máximo de casos en agosto
Johannesburgo, 6 may (EFE).- Sudáfrica, el país de África con más casos de la COVID-19 (7.572) hasta la fecha, prevé que los niveles epidémicos máximos en su territorio se alcancen entre finales de julio y principios de septiembre, dijo este miércoles el jefe de la respuesta sanitaria, Salim Abdool Karim.
Gracias a las estrictas medidas de confinamiento impuestas desde finales de marzo y a una estrategia proactiva consistente en realizar test masivos sobre el terreno en vez de esperar a que los enfermos acudan al sistema sanitario, Sudáfrica es optimista respecto a que es posible evitar una explosión de contagios y mantener una curva epidémica 'aplanada' y una mortalidad moderada.
Aun así, en un encuentro virtual con corresponsales extranjeros en Sudáfrica, el catedrático Salim Abdool Karim advirtió de que se espera que este país acabe confirmando 'unos cuantos cientos de miles' de casos o incluso 'millones' en total a largo plazo.
'No esperamos evitar la epidemia, de ninguna forma (...) Nunca hemos pensado que fuera posible. Solo queríamos aplanar la curva para que se redujera la mortalidad', explicó este experto.
'Hemos aplanado la curva de forma que la mayoría del tiempo en el curso de la epidemia todos los hospitales serán capaces de soportarlo', agregó Karim, quien destacó las mejoras realizadas en este plazo en cuanto a disponibilidad de las UCI, el equipamiento y la creación de zonas separadas para los afectados por la COVID-19.
TEST MASIVOS Y PRUEBAS SOBRE EL TERRENO
Sudáfrica registra hasta la fecha 7.572 casos, 148 muertes (la letalidad del coronavirus en Sudáfrica está siendo tres veces menor que en el siguiente país más afectado, Egipto, con 7.201 casos y 452 muertes) y 2.746 recuperaciones.
Pero la clave de la respuesta sudafricana, según el profesor Karim, está en la realización masiva de tests y pruebas de síntomas sobre el terreno.
'A partir del 7 de abril, iniciamos un aproximación a esta epidemia bastante inusual y lanzamos un programa nacional que puso a alrededor de 30.000 sanitarios comunitarios sobre el terreno y decidimos salir a buscar los casos activamente', indicó.
Resaltó que, 'en vez de esperar en los hospitales a que lleguen los pacientes enfermos, se empieza a lidiar con ellos en ese nivel'.
De esta manera, Sudáfrica lleva ya hechos algo más de 268.000 test, pero se calcula que los chequeos rápidos en busca de síntomas alcanzan cifras en torno a los 7,5 millones, para una población total de casi 58 millones de personas.
Se trata de una estrategia especialmente relevante en un país que cuenta con grandes bolsas de población pobre, residente en asentamientos informales y barrios sin apenas servicios, con pocas opciones de mantener la distancia social o extremar la higiene.
África ha registrado hasta la fecha más de 49.300 casos y algo más de 1.950 muertes por la COVID-19, de acuerdo con datos oficiales.
En general, la respuesta de las naciones africanas fue rápida y estricta, pero las cifras continúan creciendo y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) le preocupa particularmente la situación en África Occidental, con países con altos niveles de transmisión.
También es potencialmente complicada la suma de la COVID-19 con otras enfermedades y la situación en áreas en conflicto o asediadas por grupos armados y el terrorismo yihadista, como ocurre por ejemplo en Burkina Faso o Somalia. EFE

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