'Tawfik' asegura que su encarcelamiento se debe a su lucha contra corrupción
Argel, 25 sep (EFE).- El exdirector de los servicios secretos argelinos (DRS) Mohamed Mediène, alias 'Tawfik', condenado hoy a 15 años de prisión por la Justicia militar, declaró que el único motivo de su encarcelamiento se debe a su lucha contra la corrupción en el país.
'El verdadero complot ha sido mi intento por luchar contra la corrupción, y esto viene de lejos', afirmó Mediène en una extensa carta leída ante la prensa por su abogado.
El general, cesado a principios de 2015 por el régimen, denunció la corrupción endémica que afecta a todos los estratos de la vida política y económica, dirigida por una oligarquía 'corrupta y sin escrúpulos' que funciona como 'una potencia oculta' en el Estado.
Asimismo criticó 'el sistema de sobornos y comisiones descomunales que se han convertido en un cáncer para los proyectos públicos' y puso como ejemplo al gigante estatal de hidrocarburos, Sonatrach, protagonista de numerosos escándalos de corrupción.
'Quiero seguir creyendo que, a pesar del daño causado a mi familia (...), mi iniciativa de investigar contra la corrupción siga siendo la punta de lanza de mi deber cumplido, incluso si me cuesta muy caro, incluso mi vida', concluyó el militar en su misiva.
'Tawfik', que dirigió la temida agencia de espionaje durante una cuarto de siglo (1990-2015), fue acusado de 'atentado contra la autoridad del Ejército' y 'conspiración contra la autoridad del Estado'.
La misma pena fue pronunciada contra el hermano y asesor del dimitido presidente Abdelaziz Bouteflika, Said Bouteflika; su sucesor al frente del DRS, Athmane Tratag, y la exjefa del Partido de Trabajadores, Luisa Hanun.
Todos ellos, en prisión preventiva desde principios de mayo, han sido juzgados por participar en una supuesta conspiración para debilitar el poder del Ejército con apoyo de una potencia extranjera, en alusión a Francia; un delito por el que la fiscalía pedía 20 años de cárcel.
Desde la dimisión de Bouteflika el pasado mes de abril, el jefe del Ejército y nuevo hombre fuerte del país, el general Ahmed Gaïd Salah, impulsa una campaña de 'manos limpias' contra la corrupción.
Militares, políticos, ministros y empresarios próximos al clan presidencial son enviados a prisión, lo que pone en entredicho la independencia del sistema jurídico y apunta más bien a un ajuste de cuentas por parte del actual círculo de poder. EFE
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