Tebboune admite que la crisis es aguda y reitera que Argelia no se endeudará
Argel, 18 ago (EFE).- El presidente de Argelia, Abdelmedjid Tebboune, admitió hoy que la situación financiera del país es extremadamente difícil pero volvió a insistir en que, pese a ello, descarta la idea de recurrir a entidades de crédito internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial para afrontar la necesaria transformación en su economía.
En un discurso con motivo de la apertura de una conferencia nacional destina a relanzar la economía, lastrada por el paro, los subsidios y la corrupción, además del impacto del COVID-19, el mandatario insistió, asimismo, que la intención es duplicar las exportaciones de productos ajenos al mercado de hidrocarburos hasta alcanzar los 5.000 millones de euros anuales a finales de 2021.
'Estamos todos en el mismo lado de la barricada, nadie aquí es más patriota que el otro, debemos salvar a nuestro país que hoy enfrenta un punto de inflexión decisivo. La situación financiera de nuestro país es ciertamente difícil, pero no fatal', admitió.
“Tenemos reservas de divisas por valor de 57.000 millones de dólares y esperamos ingresos petroleros por valor de unos 24.000 millones de dólares en 2020, un mal año petrolero', detalló.
'En el presupuesto se calculó el petróleo a 30 euros el barril y a eso añadimos unos 27.000 millones procedentes de la agricultura', una situación 'difícil pero manejable', afirmó.
En este contexto, el mandatario admitió una capacidad de inversión actual que ronda los 12.000 millones de dólares, a la que se podría sumar una cantidad similar, e insistió en que el objetivo es multiplicar las exportaciones de productos ajenos al mercado de los hidrocarburos, que en la actualidad suman unos 2.000 millones de euros.
'Esperamos que en finales de 2021 hayamos alcanzado al menos 5.000 millones en exportaciones de varios productos al margen de los hidrocarburos', recalcó sin ofrecer demasiados detalles.
Argelia atraviesa una aguda crisis económica desde que en 2014 se desplomaran los precios del petróleo y el gas, las dos únicas riquezas que el país explota.
El sector de los hidrocarburos supone más del 95% de las exportaciones de Argelia, un país de más de 42 millones de habitantes sin apenas tejido industrial, importador nato, con una agricultura precaria, altos índices de paro y una economía de corte socialista altamente subvencionada en la que el primer empleador es el Estado.
A la crisis económica, azuzada aún más por el fuerte impacto del COVID-19, se sumó en febrero de 2019 una aguda crisis política y social encarnada en el movimiento de protesta popular masivo 'Hirak', que desde entonces exige en las calles la caída del régimen militar que domina Argelia desde la independencia de Francia en 1962.
La insistencia de Argelia de no acudir a las entidades de préstamos internacionales -que en su opinión restan soberanía- ha hecho que en los últimos seis años haya recurrido a la reserva de divisas para sostener su subsidiada economía, calculadas en 2014 en unos 178.000 millones de dólares. EFE

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