Teletrabajo y bicicletas ante la crisis de combustible en Damasco
Damasco, 1 abr (EFE).- El fuerte recorte de esta semana en el suministro de combustible en Damasco ha empeorado la crisis del petróleo y ha hecho disminuir el tráfico en las carreteras, obligando a algunas empresas a optar por el teletrabajo y a los ciudadanos a buscar alternativas como la bicicleta.
Un hombre que se identificó solo como Firas explicó hoy a Efe que la empresa privada de telecomunicaciones para la que trabaja les informó por correo electrónico de 'la continuación de las tareas desde casa a quienes lo requieran', mientras que los empleados que vivan cerca de las oficinas seguirán de forma presencial.
La Administración de Damasco redujo la medianoche del pasado lunes en un 50 % el máximo de gasolina que puede repostar cada vehículo, lo que ha agravado en la capital la fuerte crisis de carburantes que desde hace meses afecta a las zonas bajo el control del Gobierno de Bachar al Asad.
Además de provocar una visible reducción en el movimiento de vehículos, la situación ha obligado a varias compañías privadas a suspender o limitar los servicios de transporte que venían ofreciendo a sus empleados desde sus residencias hasta los lugares de trabajo.
Ante los continuos recortes en el suministro y la progresiva subida de los precios de la gasolina y el diésel, con el consecuente aumento del coste del transporte, a la joven de 22 años Ahed no le ha quedado más remedio que pedalear para poder llegar a la universidad en la que estudia.
'Vacilé mucho, pero la escasez de transporte y el aumento de las tarifas sólo me dejaron con esta opción', dijo a Efe la estudiante, que este jueves viajó por tercer día consecutivo en bicicleta hasta la facultad.
A principios de semana, el Comité de Combustible capitalino decidió recortar de forma inmediata el suministro de gasolina a 20 litros semanales para los vehículos privados y a 20 litros cada cuatro días para los taxis y coches que cubren rutas internacionales hacia el Líbano o Jordania.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, aseguró ese mismo día que las carreteras de las provincias costeras de Tartus y Latakia no estaban registrando casi movimiento y que las colas en las gasolineras eran kilométricas.
El Ejecutivo central atribuye la escasez a las sanciones impuestas por Estados Unidos, que ha venido aplicando nuevos castigos económicos contra Al Asad y su entorno desde 2020, y, más recientemente, a la suspensión de la llegada de crudo desde los campos bajo el control de los kurdos en el noreste del país. EFE

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